FICR recordó también que de los 50 millones de francos suizos (53 millones de euros) que solicitó para financiar su respuesta al terremoto sólo ha recibido hasta ahora una cuarta parte.
Según la federación, uno de los ámbitos esenciales para la asistencia humanitaria a corto y medio plazo es el acceso a agua potable segura, en un momento en el que muchas familias todavía dependen del agua embotellada para beber, lavarse y cocinar.
La atención a la salud mental es otro pilar, ya que "muchos supervivientes viven con ansiedad, miedo, tristeza e insomnio mientras afrontan la pérdida de seres queridos, empleos y medios de subsistencia".
El tercer punto clave para la asistencia es la atención primaria de salud, dado que en algunas zonas hay riesgo de brotes epidémicos y miles de personas con enfermedades crónicas aún no han recuperado plenamente la continuidad de sus tratamientos.
Cruz Roja respondió a los terremotos con la instalación de un hospital de campaña, el apoyo al rescate de supervivientes y a familias que habían perdido el contacto con seres queridos, y distribuyendo ayuda humanitaria.
También instaló una clínica de emergencia en La Guaira, gestionada por Cruz Roja Española, que funcionará durante cuatro meses y ya está proporcionando servicios sanitarios y de apoyo psicosocial que beneficiarán a cerca de 30.000 personas, señaló el comunicado de FICR.