El último balance del Gobierno nacional, ascendió a 4.829 la cifra de fallecidos, mientras que 16.740 personas resultaron heridas. Cientos de edificios en La Guaira, varios en Caracas y otras ciudades, quedaron reducidos a escombros.
El Arzobispo de Valencia y presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), Mons. Jesús González de Zárate, explicó que la tragedia “es de tan grandes dimensiones” que las labores de asistencia no pueden quedarse simplemente en la respuesta de los primeros días.
En toda Venezuela, la Iglesia Católica va a impulsar “todo un programa de iniciativas, de actividades de atención a mediano y a largo plazo para seguir atendiendo y acompañando a los hermanos que han sufrido las consecuencias dramáticas de esta difícil tragedia”, dijo Mons. González de Zárate.
Desde la ciudad de Valencia, el arzobispo lamentó el sufrimiento de tantas familias, pero aseguró que “la solidaridad que se ha manifestado a lo largo de estos días, expresión de la caridad cristiana, es un motivo de consuelo y de fortaleza para todos nosotros”.
A través de Cáritas, la Iglesia Católica ha desplegado ayuda humanitaria desde el primer momento, beneficiando a miles de personas, por lo que Mons. González de Zárate invitó a seguir colaborando con la organización.
“Sintámonos muy unidos en el trabajo que debemos realizar en nombre de Jesucristo, movidos por la caridad de Jesucristo. Que Dios los bendiga a todos”, finalizó.