En tal sentido, el canciller Yván Gil difundió un comunicado a través de sus canales oficiales, denunciando las afirmaciones del funcionario guyanés. Además, reiteró con firmeza que Venezuela jamás "ha dado su consentimiento" para someter la controversia territorial sobre la Guayana Esequiba a la jurisdicción de la CIJ. Alegó que el gobierno nacional se apega al Acuerdo de Ginebra para resolver este diferendo, lo cual sería un arreglo práctico, satisfactorio y mutuamente aceptable para ambas partes.
Por otra parte, las autoridades venezolanas criticaron que el Gobierno de Guyana pretenda dar por sentado el contenido de una futura sentencia de la Corte, debido a que esta postura evidencia un claro menosprecio por el derecho internacional por parte de Georgetown, por ende, justifica plenamente las dudas que Venezuela ha tenido sobre el curso del proceso en dicha instancia jurídica.
Para finalizar, el país ratifica su posición histórica y legal. Por lo tanto, el gobierno nacional no reconoce ninguna decisión que dicte la Corte Internacional de Justicia sobre la Guayana Esequiba, cualquiera que esta sea.
Una vez más, el Estado venezolano reafirma su compromiso de seguir apostando por una solución política, negociada y pacífica de la controversia fronteriza como la única vía sostenible para garantizar la paz, la cooperación y el desarrollo compartido en la región.