Esta peregrinación ya ha recorrido parte de Oriente y Occidente y en ella, nuestra presidenta (e) Delcy Rodríguez ha caminado junto al pueblo y transformado la indignación por el bloqueo en una fuerza espiritual de resistencia
Opinión.- Avanzamos en la Gran Peregrinación Nacional por el fin de las sanciones, y lo que se siente en las calles es un abrazo colectivo que comenzó el 19 de abril y que nos llevará hasta el 1.° de mayo, uniendo nuestras voluntades en un solo clamor: la paz, el cese de las medidas coercitivas impuestas a Venezuela y el regreso a casa de nuestro presidente Nicolás Maduro y la primera combatiente Cilia Flores.
Esta peregrinación ya ha recorrido parte de Oriente y Occidente y en ella, nuestra presidenta (e) Delcy Rodríguez ha caminado junto al pueblo y transformado la indignación por el bloqueo en una fuerza espiritual de resistencia. Dos cosas destacaron de su discurso: la dignidad que no se negocia y el llamado a producir.
Pero esta peregrinación también ha sido un caminar juntos, realidad que nos recuerda que la unión nacional es un arma poderosa y que, aun cuando la oligarquía se empeña en montar shows y mentir sobre nuestro país y sus líderes políticos, de este lado estamos construyendo y acortando brechas, demostrando que por encima de cualquier diferencia, el destino de Venezuela debe ser el progreso y todos debemos apostar por ello.
Y no nos cansaremos de repetirlo: las sanciones deben ser abolidas ¡ya! No es un capricho político, es una solicitud profundamente humana y ética. Porque la verdad es que estas han dejado cicatrices profundas. Abolirlas es devolverle al pueblo el oxígeno que le han intentado quitar. La dignidad no se negocia, pero la justicia debe prevalecer para que nuestra economía respire a pleno pulmón.
En paralelo, avanzamos en la reforma al sistema judicial. Queremos una justicia que no viva en expedientes fríos, sino que camine por el barrio. Reformar el sistema es garantizar que todos sean escuchados con prontitud. Es modernizar, sí, pero sobre todo, es humanizar la ley para que sea un escudo de protección y no una barrera de burocracia.
Mientras nosotros marchamos por la paz, también miramos con angustia la tensión en Medio Oriente. Las consecuencias de este conflicto amenazan la estabilidad energética y la tranquilidad global. En este escenario de incertidumbre, nuestra diplomacia de paz es el mensaje que el mundo necesita: el diálogo y el respeto a la soberanía son el único camino para evitar la barbarie.
¡El 1.° de mayo nos encontrará victoriosos y más unidos que nunca! ¡Venceremos!
Relación colombo-venezolana
El presidente colombiano Gustavo Petro visitó Caracas el viernes 24 de abril de 2026 para reunirse con la presidenta (e) de Venezuela, Delcy Rodríguez, en el Palacio de Miraflores. Vimos con beneplácito que el eje central del encuentro fuera retomar la visión bolivariana de la “Patria Grande”, proyectando a la región como una futura potencia mundial a través de la unidad.
También trataron puntos sumamente importantes para nuestras naciones. Seguridad y lucha contra el crimen: en el que se acordó un intercambio inmediato de inteligencia para combatir bandas criminales y liberar las zonas fronterizas de las mafias, considerando este paso como fundamental para la estabilidad regional.
Asimismo, anunciaron avances para la interconexión eléctrica en el occidente de Venezuela y proyectos conjuntos para la exportación de gas, enfocándose en una transición hacia energías limpias.
Y un tema de vital importancia fue la necesidad de colaborar en la producción y distribución de alimentos para garantizar el bienestar de nuestros pueblos.
Resaltamos lo dicho por el presidente Petro quien enfatizó -que la unidad no es solo un objetivo político o económico, sino la recuperación de una historia y cultura compartidas, afirmando que “la humanidad hermana comienza por los vecinos”.
Política de paz
La presidenta Delcy Rodríguez también recibió a John Barrett, el nuevo encargado de negocios de Estados Unidos para Venezuela. Este encuentro marca un paso significativo en la normalización de las relaciones bilaterales con la administración norteamericana.
Durante el acto, la Presidenta aprovechó la ocasión para insistir en la necesidad de continuar la agenda de trabajo para lograr el cese total de las sanciones económicas contra Venezuela, destacando que, aunque hay avances, aún queda camino por recorrer. La voluntad venezolana siempre estará orientada hacia la paz y el respeto a nuestra soberanía.
Derecho a la defensa
Una victoria importante: la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos emitió licencias enmendadas que permiten al Ejecutivo venezolano utilizar fondos públicos para cubrir los honorarios de los abogados que defienden al presidente Nicolás Maduro y la primera combatiente, Cilia Flores, en el proceso que enfrenta en Nueva York.
Un paso fundamental para el derecho a la defensa y que permite que el proceso judicial continúe su curso formal para más temprano que tarde podamos tenerlos de vuelta.