Hasta ahora el sistema financiero venezolano seguía de manos atadas, por medidas inapropiadas tomadas ideológicamente y por las sanciones, pero ya no
Opinión.- Finalmente, terminó cumpliendo lo que habíamos hecho hace algunos días, acerca de que adelantado una de las medidas principales que podía tomar Estados Unidos como socio mayoritario de Venezuela, sería levantar las sanciones al Banco Central de Venezuela, con lo cual la presidencia encargada tendría mayor margen de maniobra para mejorar la economía.
El Departamento del Tesoro de EE.UU. flexibilizó las sanciones sobre el BCV y en general sobre el sistema financiero venezolano, lo cual tiene consecuencias efectivas sobre nuestra economía y se pueden tomar más medidas concretas que permitan salir adelante al país.
La medida se suma a otras que ha venido tomando EE.UU. sobre todo en materia petrolera, que van a permitir una mayor movilidad de Venezuela en el área económica.
Hasta ahora el sistema financiero venezolano seguía de manos atadas, por medidas inapropiadas tomadas ideológicamente y por las sanciones, pero ya no. A pesar de que las dos licencias emitidas tienen sus restricciones y se deben ajustar a las normas establecidas desde Estados Unidos, contar con estas licencias 56 y 57 abre un abanico de posibilidades que no se tenían desde hace años.
La licencia 57
La licencia 57 implica un desbloqueo para la banca pública y se convierte en el punto más relevante para la ciudadanía y el sector comercial. Esto porque se autorizan operaciones financieras con el Banco Central de Venezuela (BCV), Banco de Venezuela (BDV), Banco del Tesoro y el Banco Digital de los Trabajadores que estaban prohibidas.
Mediante esa licencia se permite normalizar los servicios bancarios que estaban restringidos. Los bancos podrán mover dólares directamente, se habilitarán y legalizarán los pagos, las remesas y el uso de tarjetas de débito y crédito internacionales y todas las operaciones internacionales desde aquí y para el extranjero.
Por otro lado, se permite la libre apertura de cuentas y operaciones de cambio de moneda. En resumen, habrá un mayor acceso a las divisas y es eso positivo, fundamental y necesario en el país a nivel personal y de las empresas y actividades económicas.
Licencias 56
Por otro lado, la licencia 56 permite negociar contratos comerciales, firmar memorandos de entendimiento y participar en licitaciones públicas.
Igualmente, permite negociar contratos y una cosa muy importante, el manejo o recuperación de activos de Venezuela en el exterior.
Algo más que las sanciones
Sin embargo, tenemos que acotar que el problema financiero de Venezuela no se origina solamente en las sanciones, porque ha habido criterios ideológicos que lo han dañado.
Por ejemplo, a la par de que el sistema financiero estará más libre, se tendría que reducir el encaje legal como una medida que permita acceder al crédito.
Pero esa medida de reducir el encaje legal se pudo tomar hace tiempo, porque no estaba colocado en ninguna sanción y nos podía haber agilizado, aunque con limitaciones, el crédito en el país.
Pero con la decisión de la OFAC se abre además muchas posibilidades y una de ellas es que el BCV podrá realizar y recibir transferencias internacionales que son importantes para todas las actividades petroleras que se están desarrollando en el país.
Es así como el Estado a través de sus diversas dependencias, podrá utilizar el Banco de Venezuela o cualquier entidad bancaria pública, internacionalmente y se podrán pagar en divisas algunos trámites como partidas de nacimiento, pasaportes y otros de la administración pública que obligatoriamente había que hacerlo en bolívares.
Bancos extranjeros
Otro que trae es la posibilidad de llegada de bancos extranjeros a Venezuela, con lo cual se multiplicarían las transferencias internacionales para las empresas y los particulares. La llegada de bancos extranjeros podría desembocar en préstamos que no realizan los bancos nacionales por el mismo tema del encaje legal que hemos señalado.
Al mismo tiempo, los bancos nacionales podrán transferir a sus corresponsalías en el exterior, que son bancos afiliados, aliados o no, otorgar tarjetas de débito y crédito, abrir o cerrar cuentas y operaciones y otros beneficios, tanto para venezolanos de a pie como grandes, medianos y pequeños empresarios y emprendedores.
Pero, por encima de todo, la medida de la OFAC agiliza al sector financiero, lo cual es fundamental en el esquema de una Venezuela petrolera y de nuevos movimientos económicos que vendrán por la activación de la industria petrolera y la recuperación de los servicios, como electricidad, estos dos aliados con Estados Unidos de inmediato, y servicios como agua y telecomunicaciones, entre otros.
No obstante, el Ejecutivo debe tomar otras medidas de estímulo financiero, como permitir agencias o autorizar cambios, eliminar trámites bancarios para el cliente y de las instituciones, autorizar transacciones entre bancos entre estados eliminadas hace meses y la verificación de datos.
En muchos casos son las agilizaciones bancarias que se necesitan y que son parte de la mala gerencia interna que hemos tenido, los Múltiples controles y pasos exigidos por la Superintendencia de Bancos, hasta habilitar los sábados como laborables solicitados por algunas entidades, para facilitar la vida del venezolano.
Es de anotar que ninguno de estos procesos significa un boom inflacionario que finalmente es lo que a la gente le preocupa, sino todo lo contrario. El autor es analista Económico y Político, fue ministro de
Industria y Comercio, presidente de Cavidea y autor del “Informe Confidencial Foto País” para Venezuela y USA que circula”.
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