Ante una inminente apertura económica todos competimos por un espacio en el nuevo mercado
Opinión.- Aquí estoy como cada martes hasta que Dios lo permita. En cada visita a una nueva ciudad, mi corazón se expande de orgullo al ver las capacidades industriales y comerciales de cada empresario que durante muchos años se ha adaptado y ha desarrollado nuevas estrategias para salir adelante.
El ingenio y la creatividad han surgido frente a condiciones volátiles, como inseguridad, contracción económica y servicios básicos deficientes, entre otras. Ante una inminente apertura económica todos competimos por un espacio en el nuevo mercado; es como correr 100 metros planos y en tu carril, de al lado, tienes a colombianos, chilenos, mexicanos, peruanos y americanos, listos para partir; y tú, empresario venezolano, dispuesto a dar la pelea, pero con muletas.
Tus muletas se llaman retos y desafíos. Te los describo:
-Competencia e importaciones: La apertura comercial expone a la industria nacional a productos importados, a menudo más baratos, generando competencia desleal por deficiencias estructurales.
-Financiamiento y capital: Persiste la escasez de crédito formal, forzando a las empresas a financiarse con capital propio o emisión de deuda, limitando la inversión en crecimiento.
-Talento y capital humano: La migración y la fuga de cerebros dificultan la competitividad, convirtiendo la retención de talento en una “batalla empresarial” clave; una vez lograda la retención toca formarlos y crearles nuevas competencias.
-Entorno macroeconómico e incertidumbre: La volatilidad cambiaria y la inflación persistente dificultan la fijación de precios y la planificación financiera.
-Presión tributaria y fiscalización: Los altos impuestos y la creciente fiscalización (nuevas leyes y tasas) aumentan los costos operativos.
-Servicios públicos e infraestructura: El deterioro de los servicios básicos (electricidad y combustible afecta la producción y logística).
¿Qué hacer con las diferencias competitivas en esta contienda?
* Resiliencia y creatividad: El empresario venezolano ha aprendido lecciones clave de crisis previas. Esta etapa no es la excepción, toca transformar los negocios con mayor flexibilidad, contratar de forma distinta (por horas o tareas) buscando el mayor nivel disponible en la calle.
* Identificar como nunca sectores claves: Áreas como transporte, almacenaje y comunicaciones, salud y alimentación, son los lugares ideales para buscar clientes.
* Reingeniería permanente: lo llamo “el síndrome de sentirte incómodo permanentemente. “La necesidad de cambiar la estructura de costos y adaptarse a una estructura que te haga más competitivo te ayudará a sobrevivir.
* Networking o relacionamiento clave: no importa si es a través de una agrupación gremial, grupo del sector al cual perteneces u otro completamente distinto, pero la clave es ampliar tu red de contactos para permitirte hacer nuevos negocios con nuevas personas.
Te invito a que seas autor de un cambio en tu forma de pensar, con el objetivo de fortalecer tu negocio y ejercitar habilidades para las nuevas competencias que exigirá el mercado. Aquí tienes un aliado, si quieres ser parte de una cruzada por el fortalecimiento de tu negocio puedes contactarme al lyanez@silverypunto.com
Por Luis Antonio Yánez