Opinión
Buena nueva: La gran luz
“El pueblo que caminaba en tinieblas vio una gran luz.” (Is. 8, 2-9,3)
24 de enero de 2026
Opinión.- El Señor nos escoge y nos llama a todos de muchas maneras y en diferentes circunstancias.  Sin embargo, la voz del Señor es suave. No nos obliga, no nos grita ni nos amenaza.  Pero siempre está allí, llamando a nuestra puerta.

“El pueblo que caminaba en tinieblas vio una gran luz.” (Is. 8, 2-9,3). El Evangelista San Mateo vio ante sus ojos cumplirse la profecía de Isaías, dada 700 años antes. Porque Jesús es la “gran luz”. Y esa Luz hay que seguirla para no andar a oscuras. (Mt. 4, 12-23).

El Señor nos escoge y nos llama a todos para ser sus seguidores. Y llama de muchas maneras y en diferentes circunstancias a lo largo de toda nuestra vida.

La voz del Señor es suave. No nos obliga, no nos grita, tampoco tumba nuestra puerta. El Señor es gentil. No nos doblega ni nos amenaza. Pero siempre está allí, llamando a nuestra puerta. Somos libres de abrirle o no, de responderle o no. El llamado es para seguirle a Él. Puede ser en la vida de familia, en la religiosa o en el celibato.

“Ven y sígueme”, les dijeron a sus primeros discípulos. “Ven y sígueme”, nos dice a cada uno de nosotros también. Y seguirle a Él implica muchas veces ir contra la corriente, ir contra lo que el mundo nos propone. Seguirle a Él es imitarlo.

Y, ¿qué hace Jesús? Él nos lo ha dicho: “He bajado del cielo no para hacer mi propia voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado”, (Jn. 6, 38). Seguirlo es buscar la voluntad de Dios. Es hacer y ser como Dios quiere y no como yo quiero.

Creemos que por ser católicos bautizados tenemos asegurada la salvación. Y ciertamente dentro de la Iglesia tenemos muchas ventajas. Pero no basta.
No basta decir yo creo en Dios; no es suficiente. Creer en Dios implica cumplir su voluntad.

Podríamos quedar fuera si no nos dejamos iluminar por esa “gran luz”. "El Señor es mi luz y mi salvación. Lo único que pido, lo único que busco es vivir en la casa del Señor toda mi vida" (Sal. 26).

Y para vivir en la casa del Señor eternamente es necesario, aquí en la tierra, vivir en su voluntad siempre y en todo momento. Que así sea.

¿Cuál es la Voluntad de Dios?
http://www.buenanueva.net/salvacion/7_5_8cSaber-voluntario.html
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VÍA Equipo de Redacción Notitarde
FUENTE Isabel Vidal de Tenreiro