Cuando planificamos nos enfocamos. Hoy día la distracción es el enemigo de nuestro tiempo, de las metas, del ánimo, es un enemigo a vencer
Opinión.- ¿Cómo planificar un año en medio de días de incertidumbre? Cuando las cosas parecen cambiar rápidamente y también las condiciones del juego. Esto representa un gran desafío.
Quizás muchos han escuchado acerca del valor de la planificación en cada área de la vida; es un buen hábito que, sin duda, es bueno desarrollar, pero podemos sentir la tentación de dejarlo porque el sistema donde vivimos parece muy difícil de predecir.
Pues bien, quiero darte varias razones del porqué la planificación sigue siendo el mejor hábito a inicio de año, que debes defender y perpetuar.
Cuando planificamos nos enfocamos. Hoy día la distracción es el enemigo de nuestro tiempo, de las metas, del ánimo, es un enemigo a vencer. La distracción turba tu mente, es un tornado que te desconecta de tus objetivos y hace que emplees fuerza, interés y tiempo en aquello que no está en tu ruta de vida. Cuidado que este enemigo está muy cerca. Planificar es ayudarte a tener hábitos fuertes que te blinden de la distracción y sirvan como barandas o límite a ti mismo para autoevaluarte continuamente.
Planificar es también separar. Significa que no todo lo puedes guardar en tu maleta, figurativamente hablando. Hay cosas que tienes que soltar, ni considerar, no son para ti, no te ayudan en tu proyecto, es una carga innecesaria. Por ejemplo, si sabes que irás de excusión, ¿por qué llevarte trajes de etiqueta y vestidos largos?, así es en cada área de nuestras vidas, si este año deseas crecer empresarialmente, profesionalmente, personalmente y más, entonces empieza a hacer un listado de cosas que debes hacer para rápidamente definir lo que no te conviene y no harás. Aunque todo el mundo lo haga, no dedicarás tiempo, dinero ni esfuerzo a esas cosas, porque tú sabes hacia dónde vas y lo que quieres lograr.
La planificación te permite llegar lo más cerca de la realidad y no creer mentiras ilusorias. Por ejemplo, cuánto debes invertir, el tiempo que exigirá, los materiales, la capacitación necesaria, cuáles son las personas o profesionales que se requieren, cuáles serán las etapas de desarrollo del proyecto. Gracias a la planificación, puedes evaluar tu rendimiento en función a lo planificado; además, puedes hablar acerca de algo que estás construyendo o buscando con firmeza de conocimiento, como un especialista, aunque no lo hayas culminado, gracias a la buena planificación que te exige investigar e indagar concienzudamente, lo cual atrae la confianza de quienes buscan el mismo objetivo para invertir.
Por último, La biblia dice en el libro de Eclesiastés 9:11 “tiempo y ocasión les acontecen a todos”. Esto es una gran verdad pero, lamentablemente, hay mucha gente que les llega el día de su oportunidad y no están preparados, quieren que la oportunidad los espere, porque recién van a empezar a organizar las ideas, el qué, el cómo, el cuándo, el dónde, el cuánto. Esto sucede porque creían que planificar era pérdida y practicaban la improvisación habitualmente. Entonces, quien sí la aprovecha es aquel que en tiempos donde no hay nada se sentó a pensar, planificar, sistematizar, organizar, esperando que llegara su mejor momento.
La biblia es muy sabia cuando nos dice en Proverbios 2:15 “Los planes bien pensados: ¡pura ganancia! Los planes apresurados: ¡puro fracaso!”, porque planificar te evita errores, pérdidas y fracasos innecesarios. Puedo decir que planificar es de sabios e improvisar continuamente es de necios. Aunque el sistema sea salvaje, solo podrás montarte y domar esa fuerza impetuosa si estás listo, preparado y capacitado.
¡Feliz año 2026 y mucho éxito en cada proyecto y emprendimiento!
Ap. Julie de Romero.
Apóstol de la Federación C.C.N en Valencia.
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