Silver cápsulas: Motor de consumo este 2026: las emociones
Si quieres vender algo, ya no basta con conocer los hábitos, la edad y la capacidad de compra de tu consumidor
Opinión.- Aquí estoy, como cada martes, hasta que Dios lo permita.
Si quieres vender algo, ya no basta con conocer los hábitos, la edad y la capacidad de compra de tu consumidor. Este 2026 es fundamental entender lo que siente tu cliente y, desde allí, comenzar a comunicarte.
Siempre se ha hablado en estrategia de marketing de las emociones como recurso vital. Sin embargo, esto ha cambiado. Ahora, y especialmente para el consumidor venezolano, las emociones son el motor de su comportamiento y, en consecuencia, del consumo. Aquí es donde puedes salir ganando.
El consumidor venezolano posee estos dos elementos importantes a considerar:
Incertidumbre: nos referimos a ella como la falta de conocimiento del futuro. En finanzas o en ciencia, la incertidumbre casi siempre es cuantificable, y el ser humano no lidia bien con ella; en gran medida, la incertidumbre activa segundo elemento presente en el venezolano. 20 enero 2026
–Desconcierto: Este concepto es más emocional. Es un estado de ánimo que es profundamente cognitivo, ya que implica perplejidad y confusión ante situaciones que no se pueden comprender ni procesar rápidamente. Esto genera desorientación por no poder resolver ese estado mental.
Por todo lo anterior, la oferta de tus productos o servicios tendrá éxito en la medida en que impactes las emociones. Esto se basa en encuestas, que, junto a mi equipo, realizamos, de forma presencial, entre el 10 y el 17 de enero de este año a 158 personas mayores de 50 años en las ciudades de Valencia, Caracas, Barcelona, Cumaná y El Tigre; próximamente iremos revelando más detalles. Por ahora, te comparto tres emociones ganadoras que tienen que estar dentro de tu oferta de productos o servicios:
1. Alegría: tu alegría debe ser estratégica. Después de tanto estrés, tu consumidor busca ser incluido e inspirado. No hablo de humor, lo que se necesita es bienestar. Si este bienestar es colectivo (padre, madre, esposa, hijos), la oferta será más impactante, ya que este consumidor tiene aspiraciones emocionales y desea serenidad.
2. Deseo de evasión: cuidado con malinterpretar. El venezolano, en esencia es emprendedor y frontal ante las adversidades, desea escapar de la sobrecarga y encontrar calma. Tu oferta debe generar asombro (ese asombro casi infantil). No importa si es un restaurante o un salón de belleza. Al entregar la factura con una simple tarjeta que contenga un mensaje de bienestar, causarás el mismo efecto que un niño al descubrir galletas chinas con un mensaje sorpresa. Este deseo de evasión no es escapismo; es salir de lo cotidiano y desconectarse del caos.
3. Optimismo suspicaz: lo definimos así porque es un tipo de optimismo que carece de pruebas claras. Esto ocurre en la generación de más de 50 años, por dos realidades abruptas y simultáneas:
- Primera: una avalancha sostenida de experiencias socioeconómicas estresantes.
- Segunda: una tecnología que nos fascina y abruma al mismo tiempo.
Como consumidores, buscamos a quienes nos generen confianza. ¿Cómo se logra? Con comunicación clara. Ha llegado la hora de la ética, de construir relaciones basadas en la sabiduría y la confianza. Aunque la inteligencia artificial ha llegado para quedarse, el contacto humano es irremplazable.
¿Qué debes preguntarte?
- ¿Cómo puedes integrar tu alegría con tu oferta?
- ¿Cómo puedes aliviar a tu cliente de su incertidumbre y desconcierto?
- ¿Cómo puedes inspirar confianza desde lo que haces?
Hazte estas preguntas como un ejercicio de reflexión y encontrarás la manera de estar más cerca de ese cliente que desea pertenecer a una experiencia emocional. Te garantizo que saldrás ganando este 2026.
Si quieres contactarme, escríbeme a lyanez@silverypunto.com