Opinión
César Burguera: ¡Una sola voz!
"El enérgico liderazgo que ostenta el gobernador Rafael Lacava con una implacable estructura de organización diseñada"
18 de octubre de 2022
Opinión.- Maduro y Lacava

Sucede con frecuencia, en los diversos escenarios electorales, que después de portentosos esfuerzos realizados con singular éxito en el contundente logro de las metas fundamentales, de los principales objetivos para colocar, en las diferentes instancias gubernamentales, a aquellos que se encuentran arraigadamente comprometidos con una única visión y voz de gobierno. Así se produjo en Carabobo en aquella histórica jornada electoral del 21 de noviembre del 2021 cuando se presentaban, en una suerte de inquebrantable comunión, el enérgico liderazgo que ostenta el gobernador Rafael Lacava con una implacable estructura de organización diseñada por la principal expresión partidista del país como lo representa el PSUV. Todo estaba preparado para lo inminente, una categórica victoria que decantó con el holgado triunfo de Rafael Lacava, convirtiéndolo en el primer gobernador de la revolución reelecto en Carabobo, también se producían la imponente victoria, de la mano de Lacava y el PSUV, en 12 de los 14 municipios que conforman la peculiar geografía de nuestra entidad federal. Los alcaldes fueron seleccionados para que se convirtieran en dinámicas herramientas en la continuidad del paso, adheridos al ferviente credo de ese “Nuevo Carabobo” que recorre de manera emocionada cada espacio de esta reverenciada región. Los noveles alcaldes y especialmente los que asumían responsabilidades en el Gran Valencia, los mismos que pocos meses antes de asumir su decisivo rol, se encontraban extraviados o encubiertos en subalternos despachos, sin esperanza o expectativa alguna de evolución, deberían convertirse en óptimas extensiones políticas y personales de las gestiones de gobierno tanto nacional como regional, era seguir estrictamente las cristalinas instrucciones giradas por una sola voz, por un solo gobierno. Es decir que el mismísimo azar o una agraciada suerte los colocó y de manera repentina a la cabeza de estas notables funciones de gobierno. Pero al parecer después de la inapelable y terminante victoria de aquel 21N, se advinieron enseguida periodos de inercia y desorientación promovidos precisamente por aquellos afortunados alcaldes recién electos en el área de la Gran Valencia. Es decir que consumado el icónico triunfo en los comicios regionales, aquellos que ejercieron un nulo papel en el diseño de una excepcional campaña electoral, gestada por Lacava y el PSUV, se asoman en la ciudad y el estado con una febril búsqueda de recompensas y retribuciones. Ilusamente o imbuidos en un trance de incontrolable delirio, pretenden convertir a Carabobo en un archipiélago de subalternas apetencias. Sencillamente son los inconfundibles adalides deseosos de encender la fogata de sus desmedidas ambiciones. Son los mismos que salieron raudamente a financiar y repetidamente galardonar cuestionadas plataformas comunicacionales o portales informativos que en la pasada campaña electoral se prodigaron a difundir maniobras de descalificación y desprestigio contra el tránsito gubernamental del presidente Nicolás Maduro, permanentemente enfilaban sus constantes ataques contra el gobernador Rafael Lacava y sometían al escarnio público la fundamental e insustituible presencia del PSUV a través de altisonantes acusaciones. Son los mismos noveles alcaldes que acudían a casetas radiales para ser entrevistados por periodistas que habían asumido la jefatura de campaña de las candidaturas electorales de un deprimido sector opositor. Se les olvidó el fiel y consecuente militante, aquella leal base esparcida por cada calle o comunidad, que sin conocerlos, trabajaron de manera impetuosa para que se lograra la victoria en Valencia y Naguanagua. Los noveles alcaldes privilegian al cruel adversario, que a pesar de la mensual retribución, condecoraciones, prebendas y privilegios no descansan en su terca práctica de la demoledora crítica tratando de comprometer el sellado destino de este “Nuevo Carabobo”. Elevamos plegarias a la providencia para que haya el reembolso o la posibilidad de retornar a los respectivos erarios municipales los ingentes recursos que fueron invertidos en aquellas pautas radiales que buscaban promover sus propios egos. Son los que se arrogan como propios las obras, planes y proyectos que son concebidos por esa blindada alianza entre los compañeros de lucha y vida, Nicolás Maduro y Rafael Lacava que no descansan en proporcionar los necesarios recursos para la consolidación del “Nuevo Carabobo”. Este elaborado ardid por parte de los anónimos y noveles alcaldes buscan hábilmente ocultar las deficiencias de sus propias competencias municipales, que han sido señaladas, sin reserva alguna, por el gobernador Rafael Lacava con ese aval, con esa propiedad que le proporciona ser la principal referencia, el insustituible liderazgo que conduce el definitivo rumbo y ha definido el trayecto de este “Nuevo Carabobo”.



El Búho con gafas o con lupa

En esta oportunidad no haremos mención al infantil relato o cuento que nos topamos en nuestra propia y ya lejana niñez, que se nos presentaba con el ocurrente título de “El Búho con gafas”. En esta semanal entrega haremos una sana advertencia, un desinteresado consejo al alcalde de Valencia, Julio Fuenmayor, que desde inicios de su gestión se ha hecho conocer en la zona norte de nuestra ciudad con el jocoso nombre del “Verde Búho”. Y es que nos llega la información que desde el mes de enero de este promisor 2022 se han producido semanalmente múltiples reuniones, ininterrumpidos encuentros, de manera oculta o encubierta, entre calificados representantes de las alcaldías de Valencia y San Diego, esta última colmada de señalamientos por las interminables acusaciones de irregularidades y abierta corrupción. El lucrativo tema que parece seducir a ambas instancias municipales sería la conformación de una suerte de mancomunidad en materia de transporte. El pasado lunes se producía otra de las extensas y camufladas reuniones tratando de concretar la aguardada mancomunidad y se presentaban, alegando ser los representantes del ayuntamiento capitalino, dos ediles del sector opositor. De allí nuestra incontrolable angustia y preocupación que nos permite o concede la licencia de enviar una franca admonición al alcalde Fuenmayor, el mismísimo “Verde Búho” para que proceda a reformular sus gafas y así poder optimizar su mermada visión o utilice, de manera inmediata, una eficiente lupa para literalmente colocarle el ojo a este indecente y retorcido tema de conformar desautorizadas mancomunidades con cuestionadas administraciones municipales, ya que su nombre y elevada condición de alcalde de Valencia pudieran estar siendo utilizados sin su debido conocimiento y ante esta inquietante revelacion proceda a colocar un definitivo coto a esta pervertida iniciativa. Al menos que quiera mantener intacta su notoria vocación de entenderse con hostiles y cuestionados sectores. Y esa es la verdad.

Por Cesár Burguera
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VÍA NT
FUENTE Editoría de Notitarde