Pero más que todo nos referimos a la relación Washington-Caracas, en relación con los movimientos económicos y políticos que han tenido esta relación desde el 3 de enero pasado
Opinión.- Hay aspectos que se prometieron en un principio, como la reanudación de los servicios consulares, pero que todavía no se han podido completar.
Un ejemplo es un detalle que parece increíble, como que la embajada de Estados Unidos en Venezuela todavía no está básicamente disponible.
Primero, por una fumigación masiva que hubo que hacer y se mantuvo despachando desde Colombia, y después por remodelaciones ahora de la Embajada, despachando a sus representantes desde el hotel Marriott en Caracas, incluyendo los dos encargados de negocios que ha enviado EE.UU. Desde el 3 de enero, Laura Dogu y ahora John Barrett.
Después, los servicios consulares tampoco se han terminado de activar. Las citas siguen siendo enviadas para Bogotá, así como las visas y cualquier documento de cualquier ciudadano estadounidense o venezolano con intereses o familiares en ese país, no se pueden tramitar todavía en Venezuela.
Pero más que todo nos referimos a la relación Washington-Caracas, en relación con los movimientos económicos y políticos que han tenido esta relación desde el 3 de enero pasado.
Lo primero que apareció en el escenario es un Socio Estratégico Mayoritario en el tema petrolero que compra todo el petróleo de Venezuela y está suministrando más de la mitad del presupuesto actual de desarrollo del país.
Después, ese socio que es EE.UU. ha dicho a través del presidente Donald Trump, que las cosas en Venezuela mejorarán económicamente con los ingresos que va a recibir el país.
La cooperación
Pero posteriormente, hay todo un proceso pasando por el área de relaciones de cooperación política, de frontera, contra las bandas organizadas y el narcotráfico.
Al fin y al cabo, como han dicho muchos expertos en el área, hay en desarrollo un escudo hemisférico formado por Estados Unidos para evitar la influencia de China, Rusia, Irán y otros países, en lo que es Norteamérica, Centroamérica y Sudamérica.
En este escudo y anillo de seguridad, están igual que en las islas del Caribe países cooperadores de Estados Unidos y ahora desde Colombia también, pasando por Ecuador, Perú, Bolivia y Chile, Argentina, cerrando Panamá y República Dominicana, entre otros.
Luego llegó la tragedia del terremoto, cuando Estados Unidos prestó una gran colaboración tanto económica como logística en el país, al igual que otras naciones.
Después, destacados funcionarios de EE.UU. han llegado al país, secretarios del presidente Trump, últimamente con presencia en los temas financieros de Venezuela. Es más, hay una presión del socio estratégico mayoritario para que se estabilice la moneda, y más adelante se dolarice.
Además, aboga por más presencia de empresas americanas en el país y en fin una relación que no guarda ningún parecido con las relaciones anteriores que hemos tenido, ni con ninguno de los países de la región.
En este escenario, Venezuela está recibiendo empresas petroleras que están aumentando la producción de petróleo, llegando en poco a 1.350.000 barriles, previendo incluso sobrepasar para finales de año el 1.400.000 barriles. Para agosto, los ingresos del país por la renta petrolera se esperan que superen los 2.500 millones de dólares y hay que considerar que Venezuela posee 1.000 millones de dólares en ingresos por los impuestos del Seniat y toda la gama vinculada y otros 1.000 millones de dólares en el área de ingresos generales del Ejecutivo por servicios prestados, incluyendo los aranceles.
Las quejas
En medio de todo, hay una gama de quejas de parte de la población que habla de que su sueldo básico no se ha ajustado, y tampoco ha mejorado el empleo, como se esperaba.
El sector privado tampoco está participando activamente en las grandes obras como la construcción de autopistas, carreteras, hospitales y las soluciones que requiere el país. El sector privado ha insistido en que puede contribuir más en el desarrollo del país y puede poner a trabajar la gran mayoría de las 1.000 empresas que tiene el Estado, de las cuales 800 tienen pérdidas. Y lamentablemente no hay respuesta efectiva e inmediata, en este sentido.
Mientras que otra parte de la población habla de que no hay vínculo entre los ingresos petroleros que recibe el país y lo que está pasando con el venezolano de a pie, cuya economía no termina de mejorar. Aunque hay mejora en la seguridad, la crisis permanece en el área de la salud, con los logros obtenidos, pero no termina de crearse un sistema que sirva para la atención verdadera de la salud y la vejez del venezolano.
Muy avanzada
La relación Washington-Caracas está muy avanzada, si la comparamos con lo que ocurría antes del 3 de enero, pero sin embargo hay muchas cosas por hacer por parte del Ejecutivo que se sigue escuchando en las sanciones, para no solucionar lo suficiente o avanzar más agresivamente.
Mientras EE.UU. Parece no estar aclarando soluciones económicas inmediatas. Aparte de la implementada en la tragedia del terremoto, sino a largo plazo con los ingresos petroleros, el apoyo de empresas americanas eléctricas ya la estabilización de la moneda, pero no está en el hoy y mañana diario para la vida del país.
No obstante, Washington está muy pendiente de Venezuela y un equipo del mayor nivel económico se está estructurando por iniciativa de Washington, para promover soluciones financieras que impulsen los temas pendientes y que deben solucionar los problemas que los venezolanos quieren que se solucionen. El autor es analista Económico y Político, fue ministro de
Industria y Comercio, presidente de Cavidea y autor del “Informe Confidencial Foto País” para Venezuela y USA que circula”.
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