Detrás de ellos vendrán otros más, hasta llegar a toda Europa, primero con la reapertura de consulados y luego elevando el rango hasta llegar a los embajadores que retiraron su acreditación diplomática en el país
Opinión.- Tener buenas o excelentes cancillerías para lograr relaciones exteriores ejemplares es el anhelo de todos los países y de los mismos presidentes, porque sin el contacto con los países vecinos y del mundo en general, se corre el riesgo de aislarse.
Y Venezuela no es la excepción. En una etapa de su historia, Venezuela logró multiplicar sus relaciones con el exterior, con un impulso diplomático que era la envidia de muchos.
Debemos recordar la época del presidente Rafael Caldera y su canciller de más alto nivel, el ministro Arístides Calvani.
Posteriormente, en el Gobierno de Carlos Andrés Pérez, la cancillería venezolana también era una de las más valoradas de la región, con ministros muy destacados que lograron construir una referencia mundial en diplomacia.
En el periodo de Pérez se comenzó a esbozar una política de solidaridad con todos los países del mundo.
Posteriormente, con los años y con la llegada de Chávez y el cambio de ideología, y desde una visión parcial, se llevó a la política exterior de Venezuela a privilegiar unas relaciones sobre otras.
Cambio de modelo
Luego, en los años 2000 al 2013 y posteriormente con el presidente Maduro, las relaciones con muchos países se fueron agrietando.
Esto ocurrió al punto de que, si había alguna diferencia o no se estaba de acuerdo, se llegaron a romper relaciones con varias naciones, con las consecuencias negativas que ya sabemos.
Desde esos años hemos sufrido una crisis de aislamiento internacional muy grande.
Con los hechos ocurridos el 3 de enero, se abrió todo un escenario internacional liderado por el socio estratégico mayoritario, que es Estados Unidos, especialmente por el tema petrolero.
Más allá del petróleo
Pero, ahora el asunto va más allá del petróleo. Ya nuestro país vuelve a restablecer relaciones con países con los que había cortado en los últimos años.
Aclaramos también que muchas de estas reanudaciones surgieron luego del 3 de enero, pero también después del 24 de junio, a raíz de los terremotos y de la solidaridad internacional mostrada con el país, incluso de países con los cuales se cruzaron palabras y expresiones muy desagradables.
Podemos citar los ejemplos de Chile, República Dominicana y Perú, y muy recientemente el caso de Israel, que es uno de los más emblemáticos, luego de más de 17 años.
Lo cierto es que Venezuela vuelve a abrirse al mundo ya tener relación con naciones del Caribe y Centroamérica y Suramérica, como debe ser.
Detrás de ellos vendrán otros más, hasta llegar a toda Europa, primero con la reapertura de consulados y luego elevando el rango hasta llegar a los embajadores que retiraron su acreditación diplomática en el país.
En el caso de Israel, es resaltante por su importancia internacional.
Hasta hace poco, las relaciones internacionales de Venezuela estaban limitadas al petróleo, convirtiendo nuestra principal riqueza en un arma política.
Ahora las cosas están comenzando a cambiar y, con EE.UU. como socio, estamos llamados a reintegrarnos a todos los organismos de cooperación del Caribe, Mercosur, la ALAC, la misma ORA y así por el estilo.
Venezuela debería poder pasar en poco tiempo a lo que fuimos hace más de 30 años, una referencia en lo que a diplomacia se refiere.
El autor es analista Económico y Político, fue ministro de Industria y Comercio, presidente de Cavidea y autor del “Informe Confidencial Foto País” para Venezuela y USA que circula”.
Redes,
@tomassociasoficial y @TsociasL y los Canales de estas Redes, en Facebook, Instagram, X, Tiktok, YouTube y LinkedIn