Silver Cápsulas: Sí pides lluvia, no olvides tu paraguas
Opinión

Silver Cápsulas: Sí pides lluvia, no olvides tu paraguas

Nadie debería tener dudas sobre el futuro prometedor del país. Aunque las heridas nos marcan, quienes tenemos la dicha de seguir vivos debemos aportar con doble voluntad a cada acción dentro de nuestras áreas de competencia
21 de julio de 2026
Opinión. - Aquí estoy como cada martes, hasta que Dios lo permita. Te invito a reflexionar, de manera objetiva y racional, sobre los últimos acontecimientos de este 2026. Nadie debería tener dudas sobre el futuro prometedor del país. Aunque las heridas nos marcan, quienes tenemos la dicha de seguir vivos debemos aportar con doble voluntad a cada acción dentro de nuestras áreas de competencia, por nosotros, por los que dejaron de existir y por los que sobrevivieron, aunque afectados por los dos terremotos.

Hay un factor común tras los eventos de enero y los días posteriores a los terremotos de junio: en ambos casos se activaron los capitales. Y no importa cómo quieras llamarlo —ayuda, colaboraciones o donaciones— el denominador común es la circulación económica.

Ya fue evidente la activación de la solidaridad. Personas que, con su dinero, compraron enlatados o medicamentos para contribuir, hoy están aportando millones de dólares a través de instituciones nacionales e internacionales organizadas. Estas forman parte de un proceso que apenas comienza: la reconstrucción.

Esta fase, ya sea tras eventos naturales o guerras, representa un reinicio de oportunidades para implementar cambios significativos en el orden social y económico, buscando un mayor bienestar al reemplazar infraestructuras obsoletas con tecnologías más modernas, mediante estimulación financiera y subsidios.

Existen muchos ejemplos que ilustran esto. Te comparto dos:

1. Huracán Katrina (2005): Destruyó Nueva Orleans, pero dio paso a un urbanismo moderno, con embalses y una distribución eléctrica y comercial sin precedentes en la historia de la ciudad.
2. Terremoto y Tsunami en Chile (2010): Generó inversiones en el sector construcción por más de $30,000 millones, gracias a una ágil intervención de fondos internacionales, capitales privados y subsidios, que lograron una reconstrucción rápida.

Las señales son claras: si conseguimos en nuestro país coherencia entre las medidas del estado y el sector privado, las inversiones no tardarán en llegar. He visto cómo constructores venezolanos que han sobrevivido a la crisis del sector construcción han

puesto sus maquinarias al servicio de los más necesitados. Es hora de darles un espacio en esta reconstrucción; ingenieros, arquitectos y comerciantes también tienen un papel fundamental en este proceso.

Hay una teoría económica que ya he abordado en columnas anteriores: la teoría Keynesiana. Keynes sostiene que la demanda agregada es el motor de la economía, y esto se resume en tres claves:

1. Rol del estado: El gobierno aumenta el gasto público (en obras) para generar empleos.
2. Efecto multiplicador: Cada dólar invertido por el estado, ahora a través de fondos multilaterales, circulará en la economía, aumentando el ingreso de todos los actores por la demanda.
3. Demanda agregada: La suma de consumo, inversión y gasto público, junto con unas exportaciones crecientes de petróleo en el último trimestre, hace que este sea el momento perfecto para atender el desempleo y aumentar los ingresos.

Nada de esto será suficiente si no preparamos a nuestras empresas para las oportunidades que vienen. Ahora es el momento de ver un renacer con propósitos.

Si tanto deseabas buenos tiempos para tu empresa, es hora de disfrutarlos. Pero recuerda: si pediste lluvia, mejor trae tu paraguas. ¡Prepárate ya!

Si necesitas ayuda, puedes escribirme al siguiente correo:
Lyanez@silverypunto.com

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VÍA Equipo de Redacción Notitarde
FUENTE Editoría de Notitarde