En el resto del siglo XX hubo algunos movimientos telúricos menores en diversas partes del país con algunas pocas víctimas, sin que Carabobo fuera afectado en absoluto
Opinión.- A raíz de los trágicos sucesos del pasado 24 de junio algunos amigos me han preguntado por los registros históricos de terremotos en nuestra región carabobeña.
Primero que todo debemos aclarar que solamente tenemos historia escrita desde hace unos 500 años, con la llegada de nuestros antepasados europeos a estas tierras, que son quienes trajeron la escritura. Lo que pudo haber pasado antes del siglo XVI escapa al ámbito de la historia.
Existen registros de terremotos en lo que hoy es Venezuela desde los primeros años de la conquista. El primero de ellos data del año de 1530, que afectó Cumaná y Margarita, causando daños materiales e inundaciones por un tsunami. Luego, en 1541 La isla de Cubagua fue asolada por un terremoto y un tsunami, lo que terminó por despoblarla. Todavía en esos tiempos no existía Valencia. Ni siquiera Borburata primera población hispana de esta región, había sido fundada todavía.
Desde principios del siglo XVII hubo terremotos fuertes y temblores en Cumaná, Mérida, Caracas, La Guaira y San Cristóbal, entre otras ciudades, siendo la más afectada Cumaná. Ninguno de estos sismos se sintió o tuvo efectos en Carabobo.
En la Semana Santa de 1812, en los albores de la guerra de independencia se produjo el gran terremoto de Caracas y La Guaira, junto con otro la misma fecha en Mérida, que devastó estas ciudades. En Caracas hubo aproximadamente veinte mil víctimas. En Valencia apenas se sintió y produjo daños físicos menores, entre ellos, en la Casa de la Estrella donde sesionó el Congreso. No hay registros de que hubiera víctimas que lamentar.
Después de la independencia, a lo largo del siglo XIX, hubo terribles terremotos en Cumaná, que volvió a ser devastada y en varias regiones de Los Andes. Nada ocurrió en Valencia ni en poblaciones de Carabobo.
En 1878 la entonces próspera población de Cúa, en el cercano estado Miranda fue destruida con muchos muertos. Nada ocurrió en Carabobo. En 1894 el gran terremoto de los Andes destruyó varias poblaciones, sin que tuviera efectos en nuestra región.
En octubre de 1900 ocurrió el terremoto de San Narciso, que derrumbó varios edificios en Caracas y otras poblaciones de la región central, con algunas víctimas. Una vez más Carabobo indemne.
A lo largo del siglo XX, diversos movimientos sísmicos menores, hasta que en 1929 Cumaná es nuevamente asolada por un terremoto con casi 2000 fallecidos. Cumaná ha sido la ciudad más afectada por terremotos en nuestro país con sismos registrados en 1530, 1765, 1797, 1804, 1839 y 1900. En Valencia nada pasó y desde nuestra ciudad se constituyó una junta de socorro presidida por el sacerdote Rafael Torres Coronel, quien viaja a Cumaná junto con la señora Encarnación de Pérez Carreño, y sus hijas María, Rosario y Cecilia, Rosa María Minguett y las jóvenes Rosario y María Luisa Blanco, hermanas de Andrés Eloy Blanco.
Diversos temblores a lo largo del país, con daños materiales, hasta que en 1950 ocurrió el terremoto de El Tocuyo, que devastó la población y causó unas cuantas víctimas. Nada ocurrió en nuestra región.
En 1967 ocurrió el famoso terremoto de Caracas, donde cayeron varios edificios matando a casi 300 personas. En nuestra ciudad un poste cayó sobre Moisés Trejo, un parroquiano que a eso de las 8 de la noche circulaba por la calle Colombia, entre Díaz Moreno y Montes de Oca, matándolo en el acto. Fue la única víctima de un terremoto en Valencia a lo largo de 500 años. Aparte de él, el Hospital Central se vio abarrotado de personas con crisis de nervios, dos con síntomas de pre-infarto y gran cantidad de lesionados al caer en la carrera.
En el resto del siglo XX hubo algunos movimientos telúricos menores en diversas partes del país con algunas pocas víctimas, sin que Carabobo fuera afectado en absoluto.
En 2018 Valencia fue afectada por una serie de temblores en el primer semestre del año, sin víctimas ni mayores daños materiales que lamentar. En diciembre de ese mismo año la región carabobeña fue afectada nuevamente, pero sin mayores consecuencias.
No somos geólogos, pero el simple análisis de los registros históricos de 500 años nos da cierta tranquilidad, si comparamos a Valencia con otras ciudades.