“No esperes que lo resuelva la tecnología, se trata de ti, para la vida que quieres construir y de las decisiones que te ayudarán a alcanzarlas. “En muchas ocasiones desviamos el rumbo llenando las expectativas ajenas”
Opinión. - Aquí estoy como cada martes, hasta que Dios lo permita.
Nuestro cerebro por naturaleza busca las soluciones rápidas con atajos, es por ello que estudiar requiere concentración, para lograr objetivos se necesita entrenamiento y mucha disciplina, de allí surgen afirmaciones tan arriesgadas que pueden llevarnos por un camino de poca exigencia, está demostrado que quienes trabajan en entornos difíciles su robustez emocional crece como también su capacidad resolutiva y hasta su coeficiente intelectual.
El pasado 14 de junio Sundar Pichai (jefe máximo en Google) dirigió un mensaje a los nuevos graduandos de la universidad de Stanford bastante paradójico viniendo del jefe de una de las principales empresas tecnológicas del mundo. “No esperes que lo resuelva la tecnología, se trata de ti, para la vida que quieres construir y de las decisiones que te ayudarán a alcanzarlas. “En muchas ocasiones desviamos el rumbo llenando las expectativas ajenas”, lo que el cliente quiere, lo que es tendencia, etc.
Terminamos perdiendo coherencia entre lo que definimos para nosotros como personas, la manera de ganarnos la vida o cómo hacer crecer nuestros negocios.
De ese discurso yo tomé 3 consejos que te quiero compartir para que transformes tus pensamientos:
Elige el optimismo: Todos vivimos momentos difíciles, nadie puede elegir la época que le toca vivir, pero sí la manera cómo puede enfrentarse a esa vida, elige la optimista.
Inclínate hacia las cosas difíciles: Retar tus capacidades cuando tienes disciplina solo te llevará a ser una mejor versión de lo que existe, sobre todo si pocos son los que lo intentan.
Haz solo lo que entusiasma: Esto aplica en la empresa o a quien trabaje en algo que verdaderamente le mueva la voluntad, cuando haces algo que te hace perder la noción del tiempo y que permanentemente te hace cuestionar las mejoras es cuando te sientes que te pertenece el camino, quienes viven así no solo logran sus objetivos económicos sino mucha felicidad en lo que hacen.
Luego de escuchar ese discurso de un líder empresarial que vive en un país donde la tasa de inflación cerró en el 2025 en 2,7 %, sin problemas de servicios como agua y electricidad, hace que voltee a mi alrededor y afirme que son muchas las cosas que los venezolanos podemos enseñar al mundo, desde un saludo de cualquier dueño de empresa cuando haces esta pregunta trivial: ¿cómo va el negocio? y la respuesta es, bien gracias a Dios vamos pa’ lante, o como la señora que hace servicios domésticos en mi casa cada mañana le pregunto cómo amaneció y sus respuestas siempre están acompañadas de una gran sonrisa, responde tajantemente ¡muy bien!
Somos definitivamente una generación que no escogió vivir esta época, pero decidió vivirla con la versión más robusta que existe de optimismo. No me refiero al optimismo cuando las cosas van bien, es el optimismo que gobierna tus acciones cuando las cosas parecen empeorar.
Cuando un ser humano decide vivir en optimismo las dudas no desaparecen solo pierden autoridad, y justo allí el entorno cambia porque a las personas les gustan los optimistas, el vendedor optimista genera confianza, abre puertas, genera alegría y eso es una energía más poderosa que la nuclear.
Si eres empresario o emprendedor +50 deseo que seas optimista y si quieres comenzar tu transformación escríbeme al siguiente correo Lyanez@silvery punto.com