P de padres, papachongos, papis, papasitos y papasotes
Opinión

P de padres, papachongos, papis, papasitos y papasotes

20 de junio de 2026
Opinión.- Esta guía de supervivencia semanal es para usted, papá. Hoy toca rezar. Siete padres nuestros y un credo a la humanidad para dar gracias por esa figura vital: el padre. No solo quien engendra, sino quien cría con devoción y amor. Rezan ellos, rezamos todos… los acompañamos por esa bendición.

- Padre nuestro del lunes, que estás en el tráfico: Danos nuestra paciencia de cada día; perdona nuestras multas, como también nosotros perdonamos a los que se atraviesan sin mirar "pa' los laos".

- Padre nuestro del martes, que estás en el supermercado y toca enfrentarnos a los precios: No nos dejes caer en la tentación de llenar el carrito con chucherías que no necesitamos y líbranos de la falla eléctrica.

- Padre nuestro del miércoles, que estás en la tecnología: Perdónanos por no entender el último video que nuestros hijos piden grabar y ayúdanos a configurar el Wi-Fi sin morir en el intento.

- Padre nuestro del jueves, que estás en la dieta: Líbranos de las harinas y el azúcar, amén... pero solo después de terminar la torta del domingo.

- Padre nuestro del viernes, que estás en el gimnasio (o intentándolo): Dame fuerzas para el lunes y líbrame del dolor de espalda que llega sin avisar al agacharnos.

- Padre nuestro del sábado, que estás en la sabiduría y la negociación: Haz que mis hijos entiendan que "cuando yo tenía tu edad..." sí que era más difícil, y que la respuesta a "¿puedo salir?" sigue siendo "pregúntale a tu madre". Danos fuerza para no caer en el chantaje: "Yo no soy el padre de tus amigos". Lo entenderán.

- Padre nuestro del domingo, que estás en el sofá: Santificado sea tu control remoto; venga a nosotros la siesta sagrada; hágase tu voluntad tanto en casa como en la cama, porque hoy celebramos que sobrevivimos a la semana.



Quizás no son perfectos, pero el legado es aprender a reírse de ustedes mismos mientras intentan ser el mejor referente para quienes vienen detrás. Y es aquí, en la imperfección, donde nace el Credo de la Humildad: creo en la capacidad de decir "no sé", porque enseñar que somos humanos es la lección más honesta que podemos dar. Creo en el valor de las lágrimas, porque un padre que siente es un padre que conecta. No buscamos ser superhéroes de capa, sino humanos de carne y hueso que, a pesar del cansancio, elegimos estar presentes. Nuestra mayor victoria no es ganar una discusión, sino lograr que nuestros hijos se sientan seguros bajo nuestra sombra, incluso cuando esa sombra no es perfecta.

El mejor regalo de ustedes para ustedes, papasitos, es hacer uso del: "Minuto de Oro": tómense cinco minutos de escucha activa sin el celular en la mano. Sin pantallas, sin noticias, sin juicios. Solo usted y su hijo/a, mírense a los ojos, escuchen su corazón. Porque al final del camino, lo que sus hijos y ustedes recordarán no será el Wi-Fi configurado, sino el tiempo en que ustedes son y serán su puerto seguro.

Mis cuatro pilares

P - PARRILLA: Ritual sagrado donde el padre toma el mando, aunque el carbón se apague tres veces.
C - CONTROL REMOTO: Cetro de poder que todo padre defiende con su vida, entre documentales bélicos y canales de pesca.
F - FÚTBOL: Religión universal donde el padre es director técnico, comentarista y árbitro; eso sí, desde el sofá.
A - AUSENCIA: Mención a quienes se perdieron la aventura. A esos hijos que buscaron una figura que no llegó, y a esas madres que, con una fuerza que desborda cualquier manual, hicieron el trabajo de dos. Reconocer la ausencia es valorar, por contraste, el esfuerzo de quienes sí decidieron quedarse.

Mención solemne para los que ya no están. Dejaron de ser "carne y hueso" para convertirse en nuestro mapa interno. A ellos, que ya no deben negociar permisos, les debemos nuestra esencia. La paternidad es un testigo que nunca se suelta: solo cambia de manos.

Este domingo 21, levantamos la copa por todos: los papis que aprenden sobre redes sociales, los papasitos que lucen canas, los papasotes en la batalla diaria; por las madres heroicas y quienes nos guían desde el recuerdo. ¡Feliz día a todas las versiones! Que la vida nos dé paciencia para negociar, sabiduría para poner límites y la alegría de saber que ser padre es la aventura más humana. ¡A los que decidieron que su lugar era junto a sus hijos, bendiciones! ¡Llegamos al día especial para ustedes!
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VÍA Equipo de Redacción Notitarde
FUENTE Nohiria Oliveti