El contexto ha cambiado y ya es hora de detener ese pensamiento para reconfigurar nuestra visión estratégica en un tiempo no menor de 5 años y un promedio de 10
Opinión.- Aquí estoy, como cada martes, hasta que Dios lo permita.
No dejaré de difundir los aportes que nos pueden dar los estudios científicos. Hace días leía el detalle de un estudio liderado por el psicólogo Eldar Shafir y el economista Shandhil Mullainathan (ambos de la Universidad de Harvard), donde se demuestra que la falta sostenida de recursos (dinero, tiempo y alimentación) reduce el coeficiente intelectual debido a la obligación que tiene el cerebro de enfocarse a corto plazo para resolver las urgencias el día que aparecen. Precisamente, ese enfoque en resolver no permite la planificación.
La pregunta conveniente sería: ¿eso es bueno? Yo te diría que sí, pero siempre de acuerdo al contexto. Si nos adentramos en las características socioeconómicas que han vivido los venezolanos en los últimos tiempos, la visión cortoplacista ha sido extraordinariamente conveniente y eficiente porque nos ha obligado a tener un enfoque extremo en lo que permite respuestas al hoy.
Sin embargo, el contexto ha cambiado y ya es hora de detener ese pensamiento para reconfigurar nuestra visión estratégica en un tiempo no menor de 5 años y un promedio de 10.
Te invito a compartir una mirada a la población venezolana. Según el INE (Instituto Nacional de Estadística), la población venezolana al 2035 crecerá un 8,31 %. Sin embargo, lo más asombroso es la cantidad de personas proyectadas para el 2035 que entrarán en la banda de edad entre 50 y 84 años, representando el 27,46 % de esa población. Las personas en ese rango se definen como economía plateada (de la que ya hemos hablado en entregas anteriores) y se clasifican en 3 niveles o etapas que te describo a continuación:
- Primera (entre 50 y 65 años): Es la generación plateada activa porque, principalmente, sus ingresos provendrán de sus actividades profesionales y oficios.
- Segunda (entre 65 y 75 años): Son los plus economía dependerá de un alquiler o de la renta generada por un negocio que ya no opera.
- Tercera (entre 75 y 85 años): Los llamamos plateados frágiles y son quienes requieren de un cuidador.
Esa realidad presenta una ampliación de oportunidades decidimos cambiar a quienes nuestro pensamiento de túnel, pero ahora debemos adoptar un pensamiento periférico panorámico. Ese pensamiento lo dividiré en dos ángulos:
- Los +50 como consumidores: En cualquiera de las etapas, serán más de un tercio de la población. Esto nos lleva a cuestionar si, en realidad, la industria de bienes y servicios está viendo esa demanda. Estamos preparando los cuidadores que la población adulta mayor frágil requerirá; allí hay oportunidades.
- Los +50 como proveedores: Esta me resulta más interesante para la economía de un país porque nos presenta el reto de adoptar conocimientos en finanzas y tecnología para ser quienes proveamos los nuevos productos y servicios, porque sencillamente somos actores del cambio, como ya lo hemos hecho en el pasado con la llegada del internet y la telefonía celular.
- Contrario a lo que se piensa, los +50 representan más de un tercio de los 3.5 millones de venezolanos que, según estimaciones de la Cámara Venezolana de Comercio Electrónico, están en la economía informal, principalmente en grupos de WhatsApp, marketplaces, entre otras plataformas donde convive el comercio informal.
El reto real es formarnos para luego formalizarnos; solo así lograremos un tejido empresarial robusto y generador de empleos y riquezas que, además, aporte soluciones a problemas reales del país.
Si eres mayor de 50 y quieres conectarte con un sistema de aceleración para tu empresa o proyecto, puedes contactarme al siguiente correo: Lyanez@silverypunto.com.