La IA se caracteriza por ser una adopción masiva y silenciosa donde herramientas complejas se integran de forma natural en nuestra rutina diaria, abarcando varias áreas, entre ellas la medicina, en la cual puede ser muy útil
Opinión. - En los últimos tiempos la inteligencia artificial (IA) ha dejado de ser una promesa del futuro para convertirse, como ella misma lo señala, en el motor de la Cuarta Revolución Industrial, transformando profundamente cómo trabajamos, cómo nos comunicamos y vivimos.
Sin temor a equivocarnos, la IA se caracteriza por ser una adopción masiva y silenciosa donde herramientas complejas se integran de forma natural en nuestra rutina diaria, abarcando varias áreas, entre ellas la medicina, en la cual puede ser muy útil en la detección temprana de enfermedades, mediante el análisis acelerado de imágenes y tomografías.
Sin embargo, a pesar de su velocidad y potencia para procesar datos, como médico obstetra e investigador de las emociones maternas, he querido precisar su alcance en áreas subjetivas, como los sentimientos maternos, toda vez que Geoffrey Hinton, Premio Nobel de Física en 2024, en agosto del año pasado instó a que se le inculcaran a la IA, “instintos maternales” para asegurar que se preocupe por los seres humanos.
En este sentido, le he preguntado al modelo de IA Gemini sobre los sentimientos maternos y esto me ha respondido: La inteligencia artificial no tiene sentimientos, conciencia ni instinto biológico. Sin embargo, puede ser útil para simular compasión y apoyo emocional, asistir en la salud mental materna, así como estudiar filosóficamente cómo un mecanismo de programación pueda garantizar el cuidado humano. Luego enfatiza, los sentimientos maternos, como el apego y el instinto de protección, se basan en procesos biológicos, químicos y neurológicos exclusivos de los seres vivos.
Por lo tanto, si bien la IA puede imitar el tono de voz cariñoso o dar respuestas compasivas, no va a experimentar amor ni ternura. En base a la propuesta de Hinton, de programar “instintos maternales” en la IA para garantizar la supervivencia de la humanidad, ella podría establecer un sistema de valores donde el bienestar humano sea su máxima prioridad operando, de manera análoga, en el cuidado protector de la gestante.
En todo caso, lo que sí estamos claros es que, aunque la IA no pueda reemplazar el vínculo emocional de una madre, como herramienta tecnológica sí podría actuar como aliada en la maternidad.
- En la asistencia diaria, desde el monitoreo fetal avanzado hasta la automatización de tareas, amplificando la capacidad de las madres para organizar su tiempo.
- Ofreciendo consejos estandarizados sobre el desarrollo infantil.
- Ayudando a detectar y tratar problemas de salud mental materna, ofreciendo un espacio de escucha y orientación, entre otras opciones.
Gonzalo Medina Aveledo PhD Ciencias Médicas
Médico Obstetra
Investigador de las emociones maternas
Ig. @armoniafetal