De acuerdo con los medios de ese país, Cartolos, se encontró con varios contenedores de plástico azul que, al ser abiertos, revelaron fajos de billetes de 100 dólares envueltos en material protector contra la humedad, y al percatarse de la magnitud del hallazgo, el agricultor dio aviso inmediato a las autoridades locales.
La investigación preliminar estableció que el dinero formaría parte de la fortuna oculta de Pablo Escobar, el líder del Cartel de Medellín, que en la década de 1980 acumuló una riqueza estimada en 30.000 millones de dólares a través del narcotráfico.
El Gobierno colombiano confiscó la totalidad del dinero, que catalogó como procedente de actividades ilícitas. La suma fue destinada a programas sociales, proyectos de infraestructura y planes comunitarios como parte de las políticas de reparación frente a los daños ocasionados por el crimen organizado.
Pablo Escobar, quien controló gran parte del tráfico de cocaína hacia Estados Unidos y otros países, fue considerado en su época uno de los hombres más ricos del mundo. Su fortuna se caracterizaba por estar escondida en diversas propiedades y enterrada en múltiples lugares del país, lo que dio origen a numerosas historias sobre posibles tesoros ocultos.