"Reiteré la voluntad de nuestro Gobierno para sostener un diálogo bilateral serio y responsable, y encontrar soluciones a las diferencias existentes", expresó el mandatario cubano en sus redes sociales.
El pasado 13 de marzo, Díaz-Canel, reconoció un "diálogo" con EE.UU., en "fases iniciales", lo que supuso un parteaguas en la escalada de tensiones entre ambos países a raíz de la profundización del asedio petrolero impuesto por el Gobierno norteamericano desde enero.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, también se reunió con Jayapal y Jackson, y aseguró en redes sociales que les explicó que "la agresión multidimensional que enfrenta Cuba por parte del Gobierno de EE.UU., con un gran impacto en la población cubana", se ha agravado "con el actual cerco energético”.
El ministro de exteriores señaló que había transmitido a los congresistas estadounidenses la "amenaza de acciones aún más agresivas" por parte de Washington hacia La Habana y "su constante y hostil campaña comunicacional de descrédito por todos los medios posibles".
En su declaración, Jayapal y Jackson reclamaron que "el bloqueo ilegal de combustible a Cuba (...) está causando un sufrimiento incalculable al pueblo cubano y (...) debe cesar de inmediato".
Describieron a su vez, que escucharon testimonios de "familias, líderes religiosos, empresarios, organizaciones de la sociedad civil". Además, del "Gobierno cubano, embajadores latinoamericanos y africanos, organizaciones de ayuda humanitaria y cubanos de todo el espectro político, incluidos disidentes".