De acuerdo con el diario italiano, el aviso indicaría que Air BP Italia, uno de los principales proveedores en estos aeropuertos, estaría gestionando cuidadosamente el suministro ante un posible riesgo de escasez. Hasta ahora no se han reportado cancelaciones masivas de vuelos, pero estas restricciones podrían obligar a las aerolíneas, sobre todo en rutas de corta distancia, a reorganizar operaciones, buscar combustible en otros aeropuertos o ajustar planes de carga.
Se espera que el próximo jueves llegue al puerto neerlandés de Róterdam el último buque con combustible para aviones proveniente del golfo Pérsico. Europa depende de importaciones para más del 40% de su combustible de aviación, principalmente de esta región, y las empresas ya preparan planes de contingencia en caso de que el conflicto en Medio Oriente se extienda por un mes más.