"Justo mientras la Iglesia contempla el misterio de la pasión del Señor, no podemos olvidar a quienes hoy participan de manera real en su sufrimiento. Su prueba interpela la conciencia de todos”, afirmó el Pontífice ante miles de fieles congregados en la Plaza de San Pedro.
La gravedad del conflicto se refleja incluso en decisiones sin precedentes, como el cierre indefinido de la Basílica del Santo Sepulcro en Jerusalén, un lugar clave para las celebraciones litúrgicas de Semana Santa 2026.
La medida, adoptada por las autoridades locales, limita la participación de los fieles en los tradicionales recorridos y ritos que conmemoran la pasión y resurrección de Cristo.
Este Domingo de Ramos, la policía israelí impidió que el Patriarca Latino de Jerusalén, Cardenal Pierbattista Pizzaballa, y el Custodio de Tierra Santa, Fray Francesco Ielpo, celebren la Misa de Domingo de Ramos en la Basílica del Santo Sepulcro.
En su mensaje, el Papa León XIV también recordó a los afectados por la guerra en un sentido más amplio: “Elevamos nuestra súplica al Príncipe de la Paz para que sostenga a los pueblos heridos por la guerra y abra caminos concretos de reconciliación y de paz. Deseo también encomendar al Señor a los marinos que son víctimas de la guerra. Rezo por los difuntos, por los heridos y por sus familiares”.