La demócrata Emily Gregory ganó al republicano Jon Maples, que contaba con el respaldo explícito de Trump, para representar a ese distrito de Palm Beach, según las proyecciones de las que informan este miércoles medios estadounidenses.
Ese resultado, en unas elecciones especiales para un escaño que quedó vacante por la retirada de un congresista republicano, ha dado esperanza a los demócratas de cara a los comicios legislativos de noviembre, en los que aspiran a reforzar su poder para servir de contrapeso a Trump.
"Si los demócratas pueden ganar en el feudo de Trump, den por hecho que podemos ganar en cualquier parte del país. ¡Vamos, a por noviembre!", escribió el presidente del Comité Nacional Demócrata (secretariado del partido), Ken Martin, en su cuenta oficial de la red social X.
La votación en Palm Beach atrajo atención a nivel nacional no solo por ser el distrito de Trump, sino porque el presidente votó en ellas por correo, según revelaron varios medios, a pesar de que durante años ha alegado que esa forma de participación "es sinónimo de fraude electoral", algo no respaldado por pruebas.