La medida regirá por 90 días, para que el expresidente se recupere de la bronconeumonía que ha sufrido. Tras ese lapso, Moraes volverá a analizar los requisitos para decidir si Bolsonaro podría permanecer o no bajo arresto domiciliario, recoge G1.
En su decisión, que responde a una petición hecha por la defensa del expresidente, el magistrado determinó que Bolsonaro volverá a ser monitorizado por una pulsera electrónica de tobillo y agentes de la Policía Militar deben asegurar su casa para evitar una fuga, reseña la Agência Brasil.
Ya, previamente, la Procuraduría General de la República (PGR) había enviado un dictamen al STF en el que dejaba asentada su posición favorable al arresto domiciliario para el expresidente. El fiscal general, Paulo Gonet, consideró que la medida es aplicable para Bolsonaro ante su evolución clínica reciente y la recomendación de sus médicos, que piden la "flexibilización del régimen" de reclusión.