Merz subrayó que, aunque EE.UU. sigue siendo un aliado estratégico, Europa no puede seguir dependiendo exclusivamente de Washington para definir su seguridad y su política exterior, y llamó a una mayor coordinación entre los países de la UE en defensa y en relaciones globales.
“No podemos seguir condicionados a la política de un solo país, por importante que sea, Europa debe ser capaz de actuar con autonomía y liderazgo en el escenario internacional”, declaró Merz, insistiendo en que la unidad europea es la única forma de que el continente se mantenga como actor central en la geopolítica global.
Sus declaraciones se enmarcan en un contexto de distanciamiento creciente entre algunos gobiernos europeos y el estilo del Movimiento MAGA, de la política exterior de Trump, especialmente en temas como comercio, energía y respuestas a la guerra de Irán.
En otros países de la UE se interpretan las palabras de Merz como un intento de reforzar el eje franco‑alemán y acelerar iniciativas comunes de defensa y recuperación económica, mientras se presiona para que Bruselas asuma un rol más activo en la toma de decisiones estratégicas.
Finalmenre, Merz exigió a los aliados europeos que incrementen sus inversiones en defensa y en energía, y advirtió que Alemania respaldará cualquier esfuerzo que busque reducir la dependencia de Europa de decisiones unilaterales de Washington, incluida la reorientación de alianzas de largo plazo.