Ante esta situación, la OPS refuerza el llamado a los Estados Miembros a fortalecer la vigilancia epidemiológica, intensificar las campañas de vacunación en poblaciones en riesgo y tomar las medidas necesarias para que los viajeros que se dirigen a áreas donde se recomienda la vacuna estén adecuadamente informados y protegidos.
La Organización también recomendó reforzar la capacidad de los servicios de salud para la detección temprana y el manejo clínico oportuno de los casos graves, así como mantener reservas estratégicas de vacunas para responder rápidamente ante posibles brotes.
De acuerdo con la OPS, en 2025 se notificaron 346 casos confirmados de fiebre amarilla con 143 fallecimientos en siete países de la región:
- Bolivia (ocho casos, dos defunciones)
- Brasil (120 casos, 48 defunciones)
- Colombia (125 casos, 46 defunciones)
- Ecuador (11 casos, ocho defunciones)
- Perú (49 casos, 19 defunciones)
- Venezuela (32 casos, 19 defunciones)