El hecho es relevante, además de inédito, porque no es público que Rodríguez Castro tanga cargo alguno en el Gobierno cubano ni ocupe puestos clave en el Partido Comunista (PCC, único legal) o en el Ejército de la isla.
Su papel de responsable de la Seguridad Personal de su abuelo le llevaba hasta ahora a aparecer con relativa frecuencia en actos públicos, pero siempre en un discreto segundo plano, justo detrás del expresidente.
La ultima ocasión en este sentido fue en el recibimiento en La Habana de los cuerpos de los 32 cubanos muertos en el ataque de EE.UU. a Venezuela.
Pero en estas dos citas gubernamentales, Rodríguez Castro no acudió como acompañante, sino solo: Sentado como uno más entre representantes del Gobierno cubano y del buró político del PCC, el epicentro del poder en la formación y en el país.
La primera cita en la que participó Rodríguez Castro fue la reunión en la que el presidente de Cuba y primer secretario del PCC, Miguel Díaz-Canel, transmitió a miembros del PCC y del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros que representantes del Gobierno cubano habían mantenido contactos con el Ejecutivo de EE.UU.
Las imágenes de la televisión estatal lo mostraron en la primera fila de un pequeño anfiteatro del Palacio de la Revolución, junto al general de brigada José Amado Ricardo Guerra, secretario del Consejo de Ministros y miembro del buró político.
El segundo acto fue la comparecencia de prensa de Díaz-Canel en la que, además de explicar estos contactos con EE.UU., habló de la crisis energética.
Rodríguez volvió a aparecer entre el selecto grupo de altos cargos del Gobierno y el PCC que asistieron al acto, en un lateral de la segunda fila, al que las cámaras enfocaron en varias ocasiones, también cuando Díaz-Canel se refirió a los presentes.
En ninguna de las dos ocasiones la televisión estatal hizo una mención expresa a Rodríguez o la causa de su presencia en esas citas.
Rodríguez fue identificado en sendas exclusivas de los medios estadounidenses Axios y Miami Herald como el líder de la parte cubana en contactos con miembros del departamento de Estado e incluso con su secretario, Marco Rubio.
El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha asegurado en repetidas ocasiones en las últimas semanas que su Administración estaba manteniendo conversaciones con representantes de las autoridades cubanas.