El incendio "se originó en las principales salas de lavandería del barco" y "no estuvo relacionado con el combate y ya está controlado", según comunicó el Comando Central de las Fuerzas Navales de EE. UU.
"Dos marineros están recibiendo tratamiento médico por lesiones que no ponen en peligro su vida y se encuentran en estado estable", reza el mensaje.
Se asegura que "no hay daños en el sistema de propulsión del buque" y que sigue estando "plenamente funcional".