La pareja enfrentan a penas individuales que suman 25 años y cuatro meses de cárcel por violencia psíquica habitual en el ámbito familiar, entre otros cargos
Internacional.- Este martes 10 de marzo, Javier Muñoz, uno de los abogados que defiende al matrimonio alemán que mantuvo encerrados a sus tres hijos durante casi cuatro años en una vivienda situada a las afueras de la capital asturiana, aseguró que "aquí no hay ninguna casa de los horrores".
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El proceso judicial se celebra a puerta cerrada entre este martes y miércoles, por decisión del tribunal que ha considerado que la gravedad de los hechos y la condición de menores de edad de las víctimas aconsejan preservar su intimidad y evitar posibles perjuicios derivados de la publicidad del procedimiento.
"Es una situación muy compleja y no hay ninguna casa de los errores. Eso no existe. Aquí lo que ha habido es una situación de aislamiento voluntario, una familia que no ha abandonado a sus hijos, sino todo lo contrario, que se ha volcado en sus hijos de una manera, quizás extravagante o heterodoxa, pero desde luego no criminal", dijo Muños minutos antes de la hora fijada para el inicio de un juicio.
A la sala sólo podrán entrar representantes del Consulado de Estados Unidos, ya que la madre de los pequeños tiene doble nacionalidad. Ambos se enfrentan a penas individuales que suman 25 años y cuatro meses de cárcel por violencia psíquica habitual en el ámbito familiar, detención ilegal y abandono de familia, delitos que niega la defensa, que pide su libre absolución y aspira a que, en un futuro, la pareja pueda recuperar la custodia y darse la reunificación familiar.