Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) completaron así la vigésima sexta oleada de ataques en la zona desde el inicio de la guerra.
Entre los objetivos alcanzados figuran la sede del Consejo Ejecutivo de Hezbollah y un almacén utilizado para almacenar vehículos aéreos no tripulados empleados en ataques contra Israel. Según el comunicado de las FDI, la sede atacada tenía como objetivo ser utilizada para promover complots contra fuerzas israelíes y ciudadanos del país.
Además, el Fuerza Aérea israelí indicó que antes de la operación se adoptaron medidas para reducir el riesgo de daños a civiles, incluidas advertencias anticipadas, el uso de armas de precisión y observaciones aéreas.
Las FDI señalaron que continuarán actuando contra Hezbolá, organización que consideran opera bajo el auspicio del régimen iraní, con el objetivo de evitar daños a la población israelí. En ese sentido, enviaron un mensaje vía X para las autoridades del grupo terrorista: “Hezbollah eligió unirse a esta guerra, y enfrentará las consecuencias de esa decisión”
El mensaje se sumó a la noticia entregada horas antes por Israel, la cual hizo referencia a la eliminación de Zaid Ali Jumaa, comandante de gestión de fuego del grupo armado en Beirut, que se desempeñaba como jefe de artillería de la organización en el sur del Líbano.