La Guardia Revolucionaria iraní prohibió el tránsito por el estrecho de cualquier tipo de embarcación, incluyendo petroleros, comerciales y pesqueros, en medio de la agresión estadounidense-israelí contra la nación persa.
La situación podría ser aún más grave de lo que parece a simple vista. De acuerdo con datos de la empresa británica Clarksons, que presta servicios de transporte marítimo, para este lunes, alrededor de 3.200 buques permanecían atrapados en la zona del golfo Pérsico, lo que representa cerca del 4 % de la flota mundial.