En una rueda de prensa, el jefe del Pentágono reconoció que, pese a la precisión de los ataques, las víctimas son inevitables. "Como advirtió el presidente [Donald Trump], un esfuerzo de esta magnitud incluirá bajas. La guerra es el infierno y siempre lo será", declaró Hegseth refiriéndose a los cuatro militares estadounidenses muertos y los 18 con heridas graves, además del derribo de tres cazas F-15 por fuego amigo en Kuwait.
El secretario también subrayó que el país norteamericano rechaza cualquier limitación impuesta desde el exterior. "Sin reglas de enfrentamiento estúpidas, sin atolladero de la construcción nacional, sin ejercicio de construcción de democracia, sin guerras políticamente correctas. Luchamos para ganar y no perdemos tiempo ni vidas", afirmó.
"Estados Unidos, independientemente de lo que digan las supuestas instituciones internacionales, está desatando la campaña de poder aéreo más letal, compleja y precisa de la historia", enfatizó Hegseth.