En su momento, expresó que "Irán no tolerará amenazas externas sin responder", había argumentado el mayor general, mientras el régimen enfrentaba protestas internas por las crisis económica y una presión internacional en aumento.
Además, Hatami habló sobre un mundo que estaba en transición, según él estaba marcado por el intento de imponer un "nuevo orden mundial" que genera inestabilidad y conflictos. En ese marco, vinculó la historia de Medio Oriente con la política exterior estadounidense y defendió el rol de Irán como actor que resiste la influencia occidental en la región.
Al referirse a la relación entre Estados Unidos e Israel, Hatami sostuvo que el respaldo de Washington al gobierno israelí no es circunstancial, sino estratégico."El régimen sionista es la base avanzada de Occidente en la región", afirmó, y utilizó esa lectura para justificar la postura defensiva de las Fuerzas Armadas iraníes.
Hatami asumió el mando tras la muerte de altos comandantes durante la guerra de 12 días con Israel, en junio pasado. Lejos de mostrarse debilitado, aseguró que el nivel de preparación del Ejército es mayor que antes del conflicto. "Si el enemigo comete un error, recibirá una respuesta más contundente", dijo, y prometió "cortar la mano de cualquier agresor".