La primera bomba destruyó un vehículo blindado de transporte de personal (PVD) de la 100ª Brigada de Infantería Motorizada Independiente de las Fuerzas Armadas de Ucrania, y la segunda destruyó una presa cerca de la aldea de Osykovo, al noroeste de Kostyantynovka, que el lado ucraniano utilizaba como ruta de suministro.
Mientras tanto, continúan los intensos combates en la zona urbana en torno a la estación de tren y en el distrito central de Konstantinovka. Las unidades de asalto de la RFAF están haciendo retroceder gradualmente a las fuerzas ucranianas desde sus posiciones al norte de la carretera Sechkina y en las rutas que conducen a la zona del Estadio Metallurg.
Asimismo, durante la noche de este jueves, Rusia alcanzó la infraestructura portuaria de la región de Odesa, en el sur de Ucrania y ribereña del mar Negro y el Danubio, según informó en sus redes sociales el ministro ucraniano de Desarrollo, Oleksí Kuleba.
“A consecuencia del ataque se han registrado daños en infraestructuras, almacenes y fábricas, y también en técnica industrial”, dijo Kuleba, que explicó que uno de los incendios causados por el bombardeo afectó a contenedores de productos alimenticios.
Según dijo Kuleba, Rusia ha provocado daños desde el comienzo de la guerra en cerca de setecientas infraestructuras portuarias ucranianas y sus ataques han alcanzado también más de 150 barcos civiles.
Las fuerzas rusas han llevado a cabo durante el conflicto distintas campañas de ataques a puertos ucranianos tanto del mar Negro como del Danubio.
El parte publicado este viernes por la Fuerza Aérea ucraniana muestra que Rusia lanzó durante la noche contra el conjunto de Ucrania un total de 187 drones de larga distancia, de los que 167 fueron neutralizados por las defensas de Ucrania.
Otros veinte drones impactaron en catorce localizaciones distintas no especificadas por la Fuerza Aérea.