El ministro del Interior, Álvaro Elizalde, informó durante una rueda de prensa que la cifra de muertos pasó de 20 a 21 respecto al reporte del martes. Mientras que el cuerpo de bomberos luchan contra las llamas en las regiones de Biobío y Ñuble.
La gran mayoría de las víctimas se registran en Biobío, en las localidades de Lirquén y Penco. En contraste, el número de damnificados casi se triplicó con relación al balance previo, y unas 800 casas destruidas, según Elizalde.
Este miércoles el presidente Gabriel Boric visitó por segunda vez Biobío, donde comenzó a llegar ayuda como baños químicos y generadores de energía.
"Se está trabajando con maquinaria en el despeje de calles y en el retiro de escombros, y se sigue combatiendo el fuego. Todavía estamos en estado de emergencia", dijo Boric.
Las autoridades han capturado a dos sospechosos de iniciar los incendios, uno de los cuales fue liberado tras su arresto el lunes.
El otro fue detenido este miércoles en Araucanía, otras de las regiones afectadas por el fuego. A esta persona se le incautó "un bidón de cinco litros de combustible", según el ministro de Seguridad, Luis Cordero.
También cerca de Concepción, la capital de Biobío, las autoridades hallaron envases plásticos con "líquido acelerante" que serían empleados "con la finalidad de generar un incendio", añadió.
El presidente electo de Chile, José Antonio Kast, también visitó este miércoles zonas afectadas en Biobío y Ñuble, donde se comprometió a asumir las tareas de reconstrucción una vez asuma el 11 de marzo.
"La reconstrucción va a recaer en nuestro gobierno (…) no vamos a abandonar a nadie", sostuvo en declaraciones a periodistas.