"Hemos hecho esfuerzos reales de cooperación con Colombia, incluso con un déficit comercial que supera los mil millones de dólares anuales. Pero mientras hemos insistido en el diálogo, nuestros militares siguen enfrentando a grupos criminales atados al narcotráfico en la frontera sin cooperación alguna", señaló en su cuenta de la red social X.
"Por eso, ante la falta de reciprocidad y acciones firmes, el Ecuador aplicará una tasa de seguridad del 30 % a las importaciones provenientes de Colombia desde el primero de febrero", añadió.
El presidente indicó que la medida se mantendrá "hasta que exista un compromiso real" por parte de Colombia "para enfrentar juntos el narcotráfico y la minería ilegal en la frontera, con la misma seriedad y decisión que hoy el Ecuador asume".
Las fuerzas de seguridad ecuatorianas decomisan con frecuencia cargamentos de droga provenientes de Colombia o en zonas fronterizas con ese país. Una de las últimas incautaciones se produjo el pasado 6 de enero, cuando el Ejército encontró 2,2 toneladas en la provincia amazónica de Sucumbíos, que limita con los departamentos de Nariño y Putumayo.
Los soldados sospechan que la droga pertenecía a los Comandos de la Frontera, grupo disidente de la extinta guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
A este grupo armado el Gobierno ecuatoriano también atribuye el asesinato de once militares el 9 de mayo pasado en una emboscada mientras realizaban un operativo contra la minería ilegal en la Amazonía ecuatoriana.
Tras ese ataque, Noboa los catalogó como "grupos armados organizados" junto al Frente Oliver Sinisterra, a las Disidencias Comuneros del Sur, y los incorporó como enemigos dentro del "conflicto armado interno" que desde enero de 2024 declaró en Ecuador a causa del auge de las bandas criminales en el país.
Además, el pasado 24 de diciembre el Gobierno ecuatoriano anunció que mantendría abierto solo un paso fronterizo con Colombia y también con Perú, debido a "criterios de seguridad nacional orientados a combatir al crimen organizado".
Rodeado por estos países, que son los dos mayores productores mundiales de cocaína, y con varios puertos en sus costas y una economía dolarizada, Ecuador se ha convertido en los últimos años en un paso importante para el tráfico de esa droga que se dirige mayormente a Europa y Norteamérica.
En 2025, Ecuador decomisó 214,53 toneladas de droga, 80 menos de las que se reportaron en 2024, cuando se contabilizó una cifra récord de 294,61 toneladas, de acuerdo a datos oficiales.