El animal comenzó a atacar a las personas el 1 de enero en la aldea de Bandijhari, distrito de West Singhbhum, donde mató a un hombre, y en días siguientes atacó localidades cercanas, matando incluso a unos niños. Se cree que se encuentra en 'estado de must', situación caracterizada por un aumento repentino de testosterona que puede durar semanas o incluso meses, haciéndolo agresivo.
Las autoridades forestales explicaron que en tal estado el elefante se mueve sobre todo de noche y puede recorrer hasta 40 kilómetros en una jornada. Mientras tanto, más de 300 guardabosques, armados con dardos, pistolas de aire comprimido, palos, binoculares y walkie-talkies siguen intentando tranquilizarlo y capturarlo para prevenir un mayor número de víctimas.
La aparición del elefante provoca pánico entre los residentes locales, quienes buscan trepar a tejados o árboles para escapar. Un video publicado en redes sociales muestra a una multitud huyendo del animal, mientras este derriba a un hombre con su trompa. Los expertos explican que, a medida que los bosques se reducen y el desarrollo urbano se expande, los elefantes se ven cada vez más obligados a asentarse en zonas pobladas, lo que provoca un aumento de sus ataques contra personas.