"Desde el Mercosur queremos que este acuerdo beneficie a sus principales destinatarios, a los millones de ciudadanos europeos y sudamericanos que, a partir de su implementación, verán mejoras sustanciales en sus vidas", aseguró el presidente paraguayo Santiago Peña en su discurso durante la ceremonia de firma del acuerdo.
En ese sentido, destacó que la guía de todo gobernante debe ser siempre "el bien común" y, si bien admitió que la versión alcanzada no es la más beneficiosa, recalcó que ya no se puede perder más tiempo. "No podemos, no debemos caer en el error de la autocomplacencia [...]. Pudimos haber alcanzado un acuerdo todavía más provechoso, pudimos haber hecho más, pudimos haber conseguido más beneficio para nuestros pueblos", expresó.
El presidente de Argentina, Javier Mieli, celebró la firma del acuerdo, que describió como "quizás el mayor logro obtenido por el Mercosur desde su creación", y destacó el papel de Buenos Aires durante la presidencia protempore del bloque. "El resultado de una decisión estratégica. La Argentina contribuyó a impulsar con determinación durante su presidencia protempore el año pasado", comentó.
"Han sido más de 25 años de sufrimiento e intentos de llegar a un acuerdo. Mañana, en Asunción, la Unión Europea y el Mercosur harán historia al crear una de las alianzas comerciales más grandes y diversas del mundo, que reúne a unos 720 millones de personas y un producto interno bruto de 22 billones de dólares", expresó la víspera del encuentro el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.
Pese a la firma, la entrada en vigor del ambicioso acuerdo todavía no está confirmada. El paso que falta es la aprobación en el Parlamento Europeo, que sesionará en las próximas semanas, y donde la votación es incierta. Un resultado en contra echaría abajo la negociación.