"Realmente sorprendente": Canciller iraní sobre ataques de manifestantes contra mezquitas
Internacional.- El ministro de Exteriores de Irán, Seyed Abbas Araghchi, afirmó este lunes que Teherán dispone de "pruebas" de que actores externos intentan desestabilizar el país aprovechando las protestas iniciadas a finales de diciembre, y sostuvo que llama la atención el hecho de que hayan sido incendiadas decenas de mezquitas.
Durante su discurso, el canciller aseguró que las movilizaciones de comerciantes comenzaron de forma "tranquila y legítima", pero que después derivaron hacia la violencia.
En tal sentido agregó que las fuerzas de seguridad actuaron con contención y que el Gobierno del país abrió canales de conversación con los sectores implicados para escuchar sus demandas.
El jefe de la diplomacia iraní aseveró que las autoridades tienen indicios de que se distribuyeron armas entre algunos manifestantes y de que se disparó contra las fuerzas de seguridad "para aumentar el número de víctimas", y que la mayoría de los fallecidos presentaban heridas de bala por la espalda, insinuando que no murieron por fuego de los cuerpos de seguridad.
"Guerra terrorista"
Araghchi acusó además a grupos armados de atacar deliberadamente ambulancias, matar a los heridos en su interior e incendiar mezquitas y edificios gubernamentales: "Y, por encima de todo, atacaron de forma extraña a mezquitas. Y esto es realmente sorprendente. Ningún iraní podría atreverse a prender fuego a un lugar de culto. Se incendiaron 350 mezquitas", declaró.
Añadió que incluso se habría disparado contra heridos: "Hasta los heridos, estos operativos acabaron con sus vidas. En una ocasión, 11 heridos se dirigían al hospital y, sin embargo, les dispararon con munición real. Resultó que esas personas heridas fueron asesinadas por esos operativos terroristas".
Asimismo, dijo que lo que está ocurriendo ahora "ya no son manifestaciones, sino una guerra terrorista contra el país", y criticó además las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre las protestas, considerándolas una injerencia en los asuntos internos de Irán. No obstante, subrayó que siguen abiertos los canales de comunicación con el enviado especial estadounidense, Steve Witkoff, y con un intermediario suizo, reiterando que Teherán está dispuesto a defenderse si es necesario, pero también a seguir explorando vías diplomáticas para rebajar las tensiones.