Lo que comenzó como manifestaciones concentradas en Mineápolis se extendió a otras ciudades del país. El sábado se registraron protestas masivas en Los Ángeles, Filadelfia y Nueva York, así como frente a la Casa Blanca en Washington, entre otras ciudades, bajo el lema "ICE Out for Good" ("Fuera ICE para siempre").
Asimismo, se reportaron detenciones de manifestantes. En Mineápolis, 30 personas fueron arrestadas y luego puestas en libertad. La Policía acusó a los detenidos de lanzar hielo, nieve y piedras contra agentes y patrullas, según CBS News. Las fuerzas del orden utilizaron gas lacrimógeno para dispersar a la muchedumbre.
En Austin, la capital texana, también se registraron escenas de represión policial y al menos tres participantes fueron arrestados.
El detonante de las protestas fue la muerte de Renee Nicole Good, de 37 años, quien fue abatida por un agente del ICE la mañana del miércoles durante una redada antimigratoria en Mineápolis. El suceso desató una jornada de disturbios y movilizaciones que se concentraron en distintos puntos de la ciudad. Posteriormente, las fuerzas del ICE se desplegaron en la urbe por orden del presidente Donald Trump, quien calificó el incidente como "una cosa horrible".