El estado de catástrofe, declarado por la primera ministra de Victoria, Jacinta Allan, otorga en particular a los bomberos facultades para imponer evacuaciones de emergencia. "Todo gira en torno a una sola cosa: proteger la vida de los habitantes de Victoria", declaró. "Y esto envía un mensaje claro: si se les ha dicho que se vayan, ¡váyanse!".
Cientos de bomberos procedentes de todo el país fueron movilizados para combatir los incendios. Fotografías tomadas a comienzos de semana muestran el cielo nocturno teñido de un resplandor anaranjado, en el momento en que las llamas devastaban la vegetación. Otro incendio generó tal cantidad de calor que provocó una tormenta localizada, indicaron los bomberos.
El clima australiano se ha calentado en promedio 1,51 C desde 1910, señalan los investigadores. Este cambio ha provocado un aumento de la frecuencia de los fenómenos meteorológicos extremos, tanto en tierra como en el mar.