El incendio se declaró poco después de la 1.30 de la madrugada y, al parecer, se propagó en cuestión de segundos por el sótano del local, después de que se colocaran bengalas en botellas de champán. Los testigos describieron el pánico que cundió entre los juerguistas que intentaban escapar por las estrechas escaleras mientras las llamas envolvían el techo.
Los servicios de emergencia lanzaron una respuesta a gran escala, desplegando docenas de ambulancias y helicópteros. Los heridos fueron trasladados a hospitales de toda Suiza, y varios de ellos se encontraban en estado crítico, con quemaduras graves y lesiones pulmonares.
Las autoridades han abierto una investigación sobre la causa del incendio, mientras los equipos forenses trabajan para identificar a las víctimas, entre ellas ciudadanos extranjeros. Se celebraron vigilias en todo el complejo turístico, mientras residentes y turistas se reunían en silencio en señal de duelo por los fallecidos.