El Ministerio de Asuntos Exteriores de Italia confirmó que la cifra de fallecidos ronda las cuarenta personas y alertó que el proceso de identificación será complejo debido a la gravedad de las lesiones. La presencia de turistas extranjeros en la zona complica las tareas, dado el carácter internacional del destino.
El incendio fue precedido por una explosión, sin embargo la Policía Cantonal indicó que el origen del siniestro continúa bajo investigación. Gisler precisó que la pesquisa se encuentra en una etapa inicial y que todavía no se logró identificar a todas las víctimas, entre las que habría ciudadanos de distintos países.
Tras el control de las llamas, el área cercana al local permanecía acordonada. Testigos y medios locales describieron un fuerte olor a quemado y severos daños estructurales, con ventanales destruidos y signos visibles de la deflagración. Aunque la causa oficial sigue siendo “desconocida”, fuentes locales señalaron que el fuego podría haberse iniciado por el uso de material pirotécnico durante un concierto de Nochevieja, hipótesis que es analizada por los peritos de la policía suiza.