Huang Zhongcheng, de 40 años, conoció a su esposa el 21 de agosto después que la mujer le fuera recomendada por nueve casamenteros. Ella trabajaba en un salón de belleza, y fue la que "insistió en que debíamos finalizar todo el mismo día. Así que, sobre las 5 de la tarde, fuimos a registrar nuestro matrimonio", relató.
"Todo sucedió rapidísimo. Estuve aturdido todo el día; incluso le dije: 'Hoy parece un sueño'", agregó. Sin embargo, su felicidad duró poco, ya que tras pasar dos días juntos, su esposa lo instó a ir a la provincia de Guangdong a ganar dinero. Huang afirmó que la mujer solía no responder cuando él la contactaba, pero eso no le impedía pedirle repetidamente ayuda financiera bajo diversos pretextos.
Pocas semanas después de la boda, los ahorros de Huang se agotaron. "Se gastó 240.000 yuanes [unos 34.000 dólares] ella sola. Nos conocimos en una cita a ciegas el 21 de agosto y para el 8 de septiembre, menos de un mes después, ya lo había gastado todo", lamentó.
Su caso se viralizó en las redes sociales chinas, donde los usuarios expresaron su sorpresa por la ingenuidad del hombre. "Debería presentar una demanda y esos nueve casamenteros también deberían ser acusados. Esto es básicamente una estafa conjunta", opinó un internauta.