"Hemos coordinado el traslado de los pasajeros que se encontraban en la llaqta (ciudadela Machu Picchu). Llegamos a trasladar aproximadamente a 1.400 turistas", dijo la ministra de Comercio Exterior y Turismo, Desilú León, a la radio RPP.
De acuerdo con la funcionaria, otros 900 siguen varados por un nuevo "ataque" en la vía.
Las autoridades no han precisado el número de extranjeros afectados por las manifestaciones.
La protesta es organizada por el Frente de Defensa de los Intereses de Machu Picchu, que este domingo anunció en un comunicado una huelga indefinida hasta que entre a funcionar una nueva empresa de transporte terrestre.
Los pobladores atravesaron rocas y troncos en varios tramos de la vía férrea, según dijo una fuente de la policía a la AFP.
A pesar de que su concesión ya expiró, la compañía Consettur Machupicchu informó a la AFP que continúa operando, sin ofrecer más detalles.
El principal acceso a la ciudadela inca es por tren desde la ciudad desde Cusco, distante a unos 110 kilómetros.
El servicio de ferrocarril a la ciudadela inca está interrumpido desde este lunes a causa de los bloqueos de lugareños que exigen que una nueva empresa se encargue del traslado en autobuses desde la estación de tren hasta Machu Picchu, tras el fin de una concesión de 30 años.
La ministra León anunció para las próximas horas una "reunión con las autoridades locales y los gremios" en busca de "una solución a las protestas".
"Se ha reforzado la presencia de la policía para dar seguridad a la vía", agregó.
Patrimonio de la Humanidad desde 1983, Machu Picchu recibe un promedio diario de cuatro mil 500 visitantes, entre ellos un alto número de extranjeros, según cifras oficiales.