La suspensión genera polémica en un país donde el reconocimiento de los derechos indígenas sigue siendo una deuda pendiente
Internacional.- El Parlamento de Nueva Zelanda suspendió este jueves a tres legisladores del Partido Maorí quienes, como forma de protesta hicieron un haka (danza tradicional Morí) contra una ley propuesta.
Las sanciones marcan un récord en la historia del Legislativo neozelandés; Hana-Rāwhiti Maipi-Clarke fue suspendida por siete días, mientras que las líderes de su partido, Debbie Ngarewa-Packer y Rawiri Waititi, recibieron suspensiones de 21 días. Hasta ese momento la suspensión más larga había sido de tres días.
Los legisladores de Te Pāti Māori, realizaron el haka en noviembre para oponerse a un proyecto de ley altamente impopular, que según ellos revertiría los derechos indígenas. La protesta atrajo titulares a nivel mundial y provocó meses de tensos debates entre los legisladores sobre cuáles deberían ser las consecuencias de sus acciones y el lugar de la cultura maorí en el Parlamento.
El comité que recomendó las suspensiones alegó que la penalización no fue por el Haka en sí, sino el hecho de que los legisladores caminaron a grandes zancadas por el hemiciclo hacia sus oponentes mientras lo hacían.
Judith Collins, presidenta del comité dijo que el comportamiento de los legisladores fue escandaloso, perturbador y potencialmente intimidante.
Maipi-Clarke, de 22 años, rechazó esa afirmación y denunció un trato discriminatorio “¿Acaso nuestras voces son demasiado fuertes para esta cámara?”.
La decisión final se tomó en un Parlamento dividido. Todos los legisladores del bloque gubernamental votaron a favor de las suspensiones, mientras que la oposición votó en contra.
La polémica inició con un proyecto de ley que buscaba reformular principios del tratado de Waitangi, firmado entre líderes maoríes y la Corona británica en el siglo XIX. Esta iniciativa generó protestas masivas y finalmente fue derrotada. Pese al reconocimiento legal del tratado, los maoríes continúan enfrentando desventajas sociales y económicas en comparación con los neozelandeses no maoríes.