Shinzo Abe, asesinado la semana pasada, después del funeral privado celebrado en la tarde en un templo budista.
(
Lea también: Guatemala expulsó a 165 venezolanos en primer semestre de 2022)Aunque la ceremonia fúnebre era solo para familiares y allegados,
se formaron largas filas de personas vestidas de negro frente al templo Zojoji para
despedir al primer ministro que más tiempo estuvo en el poder en Japón.
"No puedo sobrellevar la tristeza, así que vine a dejar flores y a orar", contó a AFP la consultora Tsukasa Yokawa, de 41 años, quien calificó a Abe como "un gran primer ministro".
Abe fue baleado el viernes durante un acto de campaña en la ciudad de Nara, dos días antes de las elecciones de la Cámara Alta del Parlamento, en las que su partido afianzó el domingo su mayoría.
El sospechoso del crimen,
Tetsuya Yamagami de 41 años, detenido inmediatamente después del crimen, declaró a la policía que lo atacó porque
creía que Abe estaba ligado a una organización religiosa que, al parecer, perjudicó a su familia.
"Es despreciable", afirmó Yuko Takehisa, una enfermera que también vio pasar el cortejo.
"Se pudo haber hecho más para evitarlo", declaró al señalar que "nadie reportó a Yamagami" con la policía pese a versiones de que había probado una arma casera antes del ataque.
Tras el homenaje, el cortejo con los restos de Abe se trasladó a los lugares emblemáticos de la capital y a los símbolos del poder como la residencia del primer ministro, conocida como Kantei, y la sede del Parlamento.
Fuera de los edificios, los
funcionarios y los altos cargos estuvieron de pie con un semblante sombrío, efectuando reverencias como un signo de respeto, detalla AFP.