Muchos de los hombres pertenecían a las hinchadas de clubes como River, Boca, Independiente, Racing, San Lorenzo, Vélez y Huracán, entre otros.
El resultado fue un fuerte choque entre los hinchas, que lanzaron piedras y otros objetos, y las fuerzas de seguridad, que utilizaron camiones hidrantes, gases lacrimógenos, balas de goma y bastones para replegar a los manifestantes, que ocuparon las calles alrededor del Parlamento.
Más de 124 personas fueron detenidas, según el reporte oficial (aunque 94 ya fueron liberadas por la Justicia) y al menos 46 resultaron heridas, incluyendo a 26 policías.
Uno de los heridos más graves es el fotógrafo Pablo Grillo, quien recibió el impacto de un cartucho de gas lacrimógeno en la cabeza que le provocó una fractura de cráneo, según informó su padre, Fabián Grillo.
Dos vehículos policiales también fueron incendiados, al igual que decenas de contenedores de basura.
Mientras ocurrían los desmanes afuera del Congreso, adentro del recinto debió suspenderse una sesión en la Cámara Baja debido a altercados entre diputados libertarios y kirchneristas, que incluyeron golpes de puño, empujones e insultos entre la propia bancada oficialista.