Esta declaración se produjo tras el anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, de haber enviado una carta al líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, expresando su deseo de negociar un nuevo acuerdo sobre el programa nuclear iraní.
Araghchi fue categórico al afirmar que Irán no considerará ningún diálogo directo si persisten las amenazas y presiones por parte de EE.UU. “No entraremos en ninguna conversación directa con EE.UU. mientras continúe con su política de máxima presión y sus amenazas”, enfatizó el titular.
La política de máxima presión de la administración de Donald Trump a los países con mayores reservas de petróleo en el mundo como Irán y Venezuela tendrá un alto precio para el mercado energético.
De acuerdo con el canciller iraní, cualquier intento de destruir el programa nuclear de su país por medios militares es inviable. Además, la misión iraní en la ONU ha informado que aún no ha recibido la carta enviada por Trump a Jamenei.
El acuerdo nuclear, conocido como Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC), fue firmado en 2015 entre Irán y seis potencias mundiales (Rusia, EE.UU., Reino Unido, China, Francia y Alemania). Este acuerdo impuso restricciones al programa nuclear iraní a cambio del levantamiento de sanciones internacionales.
Sin embargo, en mayo de 2018, durante su primer mandato, Trump abandonó el acuerdo y comenzó a imponer sanciones unilaterales contra Irán, alegando que el país estaba desarrollando armas nucleares, una acusación que no ha sido confirmada. En respuesta, un año después, Irán empezó a reducir sus compromisos bajo el pacto, incluyendo limitaciones en sus investigaciones nucleares y en el nivel de enriquecimiento de uranio.
En abril de 2021, las partes involucradas en el acuerdo, junto con EE.UU., iniciaron negociaciones en Viena para restablecer el pacto, pero estas consultas se estancaron en marzo de 2022 y no se han retomado desde entonces.