En el video de poco más de dos minutos, mientras se proyectan escenas de vida cotidiana de las familias, también de momentos tensos, y fotos de Francisco con familias y niños, se escucha al Papa que dice que "la mejor medicina para curar el dolor de una familia herida es el perdón".
"Todos soñamos con una familia linda, perfecta. Pero no existen las familias perfectas", comienza el Pontífice. "Cada familia tiene sus problemas y también sus grandes alegrías. En la familia cada persona es valiosa porque es distinta a las demás. Cada persona es única, pero las diferencias pueden provocar conflictos y heridas religiosas. La mejor medicina para curar el dolor de una familia herida es el perdón, que significa dar otra posibilidad".
"El perdón renueva siempre la familia, hace mirar adelante con esperanza", añade. Dice que "incluso cuando no es posible el "final feliz'" que nosotros quisiéramos, la gracia de Dios nos da fuerza para perdonar y trae paz porque libera de la tristeza y sobre todo del rencor", asegura. "Oremos para que las familias divididas encuentren en el perdón la curación de sus heridas, redescubriendo incluso en sus diferencias, las riquezas de cada uno", solicitó.